LA GUAIRA, Ven., 3 de julio de 2026.- Las imágenes difundidas por Bomberos de Chile revelaron los instantes más delicados del rescate de Hernán Alberto Gil Flores, el vigilante venezolano que sobrevivió más de siete días atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, en La Guaira, tras los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio. El operativo reunió a más de un centenar de especialistas de Chile, México, Costa Rica, Portugal, Estados Unidos, El Salvador y Venezuela, quienes trabajaron durante más de 72 horas para liberarlo.
Atención médica y pronóstico
En el video se observa a Hernán consciente, cubierto completamente de polvo y atrapado en un reducido espacio, donde únicamente podía mover las manos. La rescatista que manipulaba una cámara de inspección le pidió que moviera la cabeza para verificar su estado. Al hacerlo, las imágenes permitieron apreciar que presentaba un derrame visible en uno de sus ojos y que utilizaba un cubrebocas para reducir la inhalación de polvo. Minutos después, la especialista le indicó colocarse unos lentes de protección para evitar que las partículas continuaran lesionando su ojo mientras el equipo avanzaba con la apertura del estrecho túnel por el que finalmente logró salir.
Tras ser extraído de entre los escombros, Hernán fue estabilizado en una ambulancia y trasladado a un hospital, donde los médicos confirmaron que presentaba deshidratación severa, lesiones por aplastamiento derivadas del prolongado tiempo de inmovilización y una lesión ocular asociada al polvo y a los fragmentos del derrumbe. Durante los días previos al rescate recibió agua, líquidos, medicamentos y alimentos mediante sondas instaladas por los equipos de emergencia, lo que resultó determinante para mantenerlo con vida. Los primeros reportes médicos señalaron que permanecía estable y con un pronóstico favorable, aunque continuará bajo observación para valorar posibles complicaciones musculares, renales y oftalmológicas derivadas de los más de siete días que permaneció atrapado.
Un rescate de precisión
El rescate se convirtió en una de las operaciones más complejas tras los terremotos, debido a que la estructura permanecía altamente inestable y existía riesgo permanente de colapso. Los especialistas descartaron el uso de maquinaria pesada y optaron por una excavación manual, además de reforzar el área con estructuras de madera para proteger tanto a la víctima como a los rescatistas. La extracción requirió abrir un nuevo acceso después de que los primeros intentos resultaran inviables por el movimiento de los escombros.
La salida con vida de Hernán Alberto Gil Flores se convirtió en una de las imágenes más esperanzadoras tras la catástrofe que golpeó a Venezuela. Su rescate fue recibido entre aplausos y lágrimas por familiares, voluntarios y brigadistas internacionales que participaron en la misión. En un escenario marcado por miles de víctimas y heridos, el caso del vigilante venezolano representó un ejemplo de resistencia humana y de la coordinación entre equipos de búsqueda y rescate de distintos países que trabajaron sin descanso hasta lograr que volviera a ver la luz.




