Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, 14 de julio de 2026.- La Secretaría de Salud del Gobierno Federal reportó el primer fallecimiento en 2026 en Quintana Roo por dengue, enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti. A nivel nacional se reportaron siete decesos.
Aunque los casos confirmados han mostrado una tendencia a la baja respecto al año pasado, esta muerte ha puesto de nuevo bajo el radar a esta enfermedad al ser potencialmente mortal, especialmente cuando no se recibe atención médica oportuna o afecta a personas pertenecientes a grupos vulnerables.
De acuerdo con el más reciente Informe de Vigilancia Epidemiológica, hasta el 6 de julio en Quintana Roo se reportaron 124 casos, así como 16 de Campeche y 14 en Yucatán.
Las cifras oficiales han mostrado que durante el mismo periodo de 2025 la región había acumulado 177 casos confirmados, por lo que este año se registra una disminución del 13% en la incidencia de la enfermedad.
Sin embargo, una reducción en el número de contagios no significa que el riesgo haya desaparecido, ya que basta un solo caso grave para provocar complicaciones que incluso pueden derivar en la muerte.
Casos pueden agravarse
De acuerdo con especialistas, el dengue puede evolucionar rápidamente hacia formas graves cuando provoca hemorragias, choque por pérdida de líquidos o afectaciones en órganos vitales, por lo que el diagnóstico y tratamiento oportunos siguen siendo fundamentales.
Además de los casos confirmados, el informe epidemiológico mostró que en la península se han registrado 3 mil 688 casos sospechosos durante 2026. De ellos, 2 mil 2 corresponden a Quintana Roo, mil 68 a Yucatán y 618 a Campeche.
Estos casos fueron personas que acudieron a hospitales y centros de salud con síntomas compatibles con dengue, como fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza o erupciones en la piel. Sin embargo, estos pacientes no fueron confirmados mediante pruebas de laboratorio, por lo que permanecieron bajo vigilancia médica y tratamiento sintomático.
Mientras que, los 154 casos confirmados sí fueron diagnosticados mediante estudios de laboratorio, lo que permitió iniciar el tratamiento correspondiente y el seguimiento clínico de cada paciente.




