Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 16 de julio de 2026.- El Gobierno de México mantiene abierta una investigación para esclarecer el nuevo incidente registrado en el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un hecho que volvió a colocar la seguridad del proyecto ferroviario en el centro de la discusión pública. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que será la Secretaría de Marina (Semar) la encargada de determinar qué ocurrió y pidió evitar especulaciones mientras concluyen los peritajes.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que los primeros reportes indican que el percance no corresponde a un descarrilamiento, como el registrado a finales de 2025, sino a un incidente cuya naturaleza aún está siendo evaluada por especialistas. Agregó que las autoridades revisan tanto las condiciones del convoy como la infraestructura ferroviaria para conocer el origen del problema.
“Más que descarrilamiento, se movió, digamos, no cayeron completamente los vagones, pero sí fue un incidente”, fue la declaración de la mandataria.
El hecho ocurrió sobre la Línea Z, que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz, Oaxaca, uno de los ejes principales del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, proyecto considerado estratégico para impulsar el transporte de carga y pasajeros entre el Golfo de México y el Océano Pacífico.
El tren vuelve a ser noticia
La situación inevitablemente recordó el descarrilamiento de diciembre pasado, considerado el accidente más grave desde el inicio de operaciones del sistema ferroviario. Aquel siniestro dejó 14 personas fallecidas y más de un centenar de lesionados, lo que derivó en investigaciones federales y en la revisión de los protocolos de seguridad y operación del servicio.
Tras el nuevo percance, la Semar informó que especialistas realizan inspecciones mecánicas y estructurales para determinar si existió una falla técnica, un problema en la vía o algún factor operativo. Mientras tanto, las autoridades federales aseguraron que el incidente no representa, hasta ahora, un riesgo para la continuidad del servicio y reiteraron que cualquier decisión se tomará con base en los resultados de los dictámenes técnicos.
Aunque la administración de Claudia Sheinbaum insiste en que no existen elementos para hablar de un nuevo descarrilamiento, el incidente reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de mantenimiento, supervisión y seguridad ferroviaria para garantizar la confiabilidad del Tren Interoceánico.




