Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, 16 de julio de 2026.- El Mundial 2026 no fue el boom turístico que todos esperaban en Quintana Roo… y Cancún se llevó la peor parte del chasco.
Según el último reporte de Deloitte, el evento dejó un sabor agridulce: menos turistas internacionales de los que se soñaba y un impacto económico más bajito de lo proyectado. La firma tuvo que bajar sus números y, de paso, confirmó que el Caribe Mexicano no vio ni de lejos la fiesta que imaginaban.
El dato que duele: las estancias promedio de los aficionados que sí se movieron por el torneo fueron de apenas 2.3 noches. ¡Ni tiempo les dio para desempacar las chanclas! Eso hizo imposible que Cancún funcionara como “base playera” para quienes querían dormir en un resort del Caribe y volar a los partidos. La idea sonaba genial… en PowerPoint. En la realidad, fue un fracaso.
En números fríos (pero con risa): México recibió solo 494 mil turistas motivados por el Mundial, cuando se esperaban 836 mil. De esos, apenas 198 mil fueron extranjeros. O sea, mucho hype y poco pasaporte.
Menos aviones a Cancún
Y para Cancún, la cereza del pastel: la oferta de asientos en vuelos internacionales cayó 14.5% en junio de 2026 comparado con el año anterior. En plena temporada y con Mundial de por medio, ¡menos aviones!
En lugar de llenarse de aficionados con sombreros y banderas, el aeropuerto vio menos movimiento. Deloitte también recortó el impacto económico total del torneo a 2 mil 543 millones de dólares, un 7% menos de lo que se había calculado. El consumo local salvó un poco los muebles, pero el turista extranjero brilló por su ausencia.
En resumen: el Mundial pasó, los aficionados se fueron rápido, Cancún se quedó con menos vuelos… y el sector turístico ahora tiene que explicar por qué el evento que iba a ser “histórico” terminó siendo más bien discreto para el Caribe mexicano.



