Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 17 de julio de 2026.- Lo que permanece oculto bajo el agua también forma parte de la historia de México. Con motivo del 20 aniversario de la ratificación de la Convención Unesco 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, el INAH puso en marcha un programa especial para difundir la importancia de conservar los vestigios arqueológicos que descansan en mares, cenotes, lagos y ríos del país.
Desde que el Estado mexicano adoptó oficialmente este acuerdo internacional en 2006, ha impulsado acciones para evitar el saqueo, el tráfico ilícito y la explotación comercial de bienes arqueológicos sumergidos, además de fortalecer la investigación científica y el acceso responsable de la sociedad a este patrimonio.

Uno de los pilares de este trabajo ha sido la Subdirección de Arqueología Subacuática, que este año también celebra 45 años de existencia. Durante más de cuatro décadas, sus especialistas han documentado naufragios históricos, antiguos asentamientos y objetos arqueológicos que ayudan a reconstruir la historia de las civilizaciones que habitaron el territorio mexicano.
Los secretos del fondo del mar
Entre los proyectos más emblemáticos destaca Hoyo Negro, en Quintana Roo, donde fue localizado el esqueleto de Naia, considerado uno de los hallazgos paleoantropológicos más importantes del continente americano. También sobresalen las investigaciones en Banco Chinchorro, el Nevado de Toluca y el Museo de Arqueología Subacuática de Campeche, todos reconocidos por la Unesco como ejemplos internacionales de conservación.
La experiencia acumulada por México ha permitido que expertos del INAH participen en proyectos de cooperación con otros países del Caribe y América Latina, brindando asesoría para la protección de sitios históricos sumergidos y contribuyendo a que nuevos espacios sean reconocidos como Patrimonio Mundial.
Las actividades conmemorativas incluirán talleres, conferencias, materiales educativos, carteles, visitas guiadas y un encuentro internacional donde especialistas debatirán los desafíos que enfrenta la protección del patrimonio cultural subacuático, un legado que, aunque permanece bajo el agua, sigue siendo parte fundamental de la memoria histórica de México.




