Por staff
NUEVA YORK, EU; a 20 de julio de 2026.- El narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado a cadena perpetua por un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York. Antes de que el juez emitiera la condena, el narcotraficante aprovechó su última intervención en la audiencia para asumir responsabilidad por sus acciones y enviar un mensaje dirigido a las nuevas generaciones.
Durante su declaración, Zambada reconoció el impacto de la violencia vinculada al crimen organizado y aseguró que no existía justificación para el camino que tomó. En su intervención expresó:
- “Acepto la responsabilidad de mis actos. No hay justificación para lo que hice”.
- “Acepto el castigo que voy a recibir. No hay compensación por ello. Lamento mucho el daño causado”.
- “No es excusa para mis actos haber crecido en un entorno de violencia”.
- “A las próximas generaciones les digo que elijan un camino distinto a la violencia”.
El narcotraficante también hizo referencia a la situación de violencia que vive México y al efecto que ésta tiene sobre miles de familias y jóvenes que terminan involucrándose en actividades delictivas.
Sus palabras fueron:
- “La violencia debe acabar en México. Se pierden demasiadas vidas. Se destrozan familias. Se arrastra a los jóvenes a una vida sin futuro”.
- “Nadie ganará esta guerra”.
La declaración ocurrió minutos antes de que el juez confirmara la pena de prisión de por vida por diversos delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas y la dirección de una de las organizaciones criminales más poderosas de América Latina.
Las palabras de Zambada se convirtieron en uno de los momentos más comentados de la audiencia, al tratarse de un mensaje de arrepentimiento y de advertencia a los jóvenes pronunciado por quien durante décadas fue uno de los líderes más influyentes del narcotráfico en México.




