CANCÚN, Q. Roo., a 28 de julio de 2026.- Lo prometió antes de la final y no dio marcha atrás. Marc Cucurella, uno de los jugadores más destacados de la selección de España en la Copa del Mundo 2026, cumplió la apuesta que hizo con los aficionados: si la Roja levantaba el trofeo, se tatuaría el rostro del seleccionador Luis de la Fuente. Tras la victoria sobre Argentina en la gran final, el defensor acudió al estudio del tatuador Joaquín Ganga y mostró el resultado con un contundente mensaje en redes sociales: “Promesa cumplida”. De inmediato, las imágenes recorrieron el mundo del fútbol.
Una promesa que conquistó a la afición
Durante los días previos al duelo por el campeonato, Cucurella lanzó el reto que muchos tomaron como una broma, pero el lateral nunca se retractó. La declaración se hizo viral entre seguidores de la selección española, quienes comenzaron a recordarle la promesa conforme España avanzaba hacia el título. Cuando el silbatazo final confirmó a la Roja como campeona del mundo, la cuenta regresiva para el tatuaje comenzó.
El tatuaje retrata a Luis de la Fuente sosteniendo la Copa del Mundo, una imagen que resume el histórico campeonato conseguido por España. El diseño quedó plasmado en el brazo izquierdo de Cucurella como un reconocimiento al entrenador que dirigió a una generación que volvió a colocar al fútbol español en lo más alto del planeta. La publicación recibió miles de comentarios de aficionados que celebraron que el jugador honrara su palabra.
Cucurella, un guerrero fuera de la cancha
Más allá del tatuaje, el defensor fue una de las figuras del campeonato. Su entrega por la banda izquierda, su intensidad para recuperar balones y su regularidad lo convirtieron en una pieza clave durante el recorrido de España hacia el título. El gesto de tatuarse al entrenador terminó por fortalecer la conexión que ya tenía con la afición, que lo reconoce como uno de los símbolos del equipo campeón.
En un deporte donde abundan las promesas que nunca se cumplen, Marc Cucurella eligió demostrar que la palabra también cuenta. El tatuaje de Luis de la Fuente no solo inmortaliza al técnico campeón del mundo, sino que también representa el espíritu de un grupo que hizo historia en el Mundial 2026. Para los seguidores del fútbol, la imagen ya forma parte de una de las anécdotas más memorables de la conquista española.



