WASHINGTON, D.C., a 31 de julio de 2026.- Antonio Oseguera Cervantes, conocido como “Tony Montana” y hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, se declaró culpable ante una corte federal de Estados Unidos por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas y el uso de armas de fuego durante las actividades delictivas, informó este viernes el Departamento de Justicia estadounidense.
De acuerdo con el comunicado oficial, el ciudadano mexicano admitió haber participado en una conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina con destino al mercado estadounidense, además de utilizar, portar y poseer un arma de fuego para facilitar esa operación criminal.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Oseguera Cervantes desempeñó un papel relevante dentro de organizaciones dedicadas al narcotráfico durante más de dos décadas. Según los documentos judiciales, entre 2002 y 2010 operó dentro del Cártel del Milenio, donde supervisó la venta de drogas, protegió territorios frente a grupos rivales y coordinó el funcionamiento de laboratorios de metanfetamina en Jalisco.
De operador del Cártel del Milenio al CJNG
La investigación señala que, a partir de 2010, comenzó a trabajar directamente para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización a la que presuntamente abasteció de precursores químicos para la fabricación de metanfetamina y en la que también coordinó el envío de cargamentos de cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos.
Además, el Departamento de Justicia afirmó que participó en la recolección de ganancias provenientes del narcotráfico y en operaciones de lavado de dinero, incluyendo el traslado de recursos ilícitos desde Estados Unidos hacia México mediante casas de cambio. De acuerdo con las autoridades, acostumbraba portar una pistola cuando acudía a reuniones relacionadas con el tráfico de drogas o cuando recogía dinero producto de las actividades ilícitas.
Antonio Oseguera Cervantes aceptó su responsabilidad por conspirar para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína y 500 gramos o más de metanfetamina destinados a Estados Unidos.
La sentencia quedó programada para el próximo 13 de noviembre. Conforme a la legislación estadounidense, enfrenta una pena mínima obligatoria de 15 años de prisión y un castigo máximo que podría alcanzar dos cadenas perpetuas consecutivas. La condena definitiva será determinada por un juez federal, quien tomará en cuenta las directrices de sentencia y otros factores previstos por la ley.
El Departamento de Justicia también informó que el acusado fue trasladado de México a Estados Unidos en febrero de 2025 con apoyo del Gobierno mexicano, como parte de la cooperación bilateral en materia de procuración de justicia.




