NONTHABURI, Tailandia, a 7 de agosto de 2026.— Un estudiante de 14 años mató a sus abuelos dentro de la vivienda familiar y después abrió fuego en la escuela Debsirin Nonthaburi, situada en las afueras de Bangkok, donde asesinó a cinco integrantes del personal. El ataque dejó siete víctimas mortales, además del adolescente, quien se disparó y murió posteriormente.
Las investigaciones preliminares indican que el joven inició la agresión alrededor de las 5:00 horas en la casa donde vivía con sus abuelos. El adolescente utilizó una pistola de nueve milímetros registrada legalmente a nombre de su abuelo, tomó municiones y más tarde se trasladó al plantel educativo, de acuerdo con información difundida por la Policía de Tailandia y medios internacionales.
Disparó contra el personal de la escuela
El estudiante comenzó el tiroteo durante la jornada escolar y recorrió distintas áreas del plantel. Entre las cinco personas asesinadas en la escuela se encontraban docentes y trabajadores administrativos, mientras que al menos 23 personas resultaron heridas; nueve permanecían en condición crítica, según el balance reportado por las autoridades.
La policía informó que el atacante efectuó al menos 26 disparos y llevaba consigo más de 30 cartuchos adicionales. Estudiantes y profesores corrieron fuera de las instalaciones o se ocultaron en salones mientras los cuerpos de emergencia desplegaron un operativo para evacuar el centro educativo y atender a las víctimas.
¿Quién era el adolescente atacante?
Las autoridades identificaron al responsable únicamente como un alumno de 14 años de la escuela Debsirin Nonthaburi, debido a que era menor de edad. El joven vivía con sus abuelos y, según las primeras declaraciones del primer ministro Anutin Charnvirakul, enfrentaba estrés relacionado con sus estudios; sin embargo, la investigación aún debe establecer el motivo preciso y determinar si planeó previamente la agresión.
Una de las peores tragedias recientes
La matanza se convirtió en el ataque más mortífero registrado en Tailandia desde 2022 y una de las peores tragedias escolares recientes del país. También fue el segundo tiroteo en una escuela tailandesa durante 2026, después del ocurrido en febrero en Hat Yai. El caso reabrió el debate sobre el acceso a las armas, su resguardo dentro de los hogares y la seguridad en los centros educativos.




