MOSCÚ, Rusia, a 24 de agosto de 2026.- El paracaidista ruso Sergei Boitsov impuso un récord mundial al saltar desde un globo aerostático ubicado a 11 mil 551 metros de altura, en plena estratosfera, sobre la región de Altái, Rusia. La proeza superó la marca anterior de 10 mil 60 metros conseguida por deportistas polacos.
Una caída a más de 500 kilómetros por hora
Boitsov abandonó la canastilla y comenzó un descenso en el que alcanzó una velocidad superior a los 500 kilómetros por hora. El ruso permaneció cerca de dos minutos y medio en caída libre antes de abrir el paracaídas, de acuerdo con los reportes difundidos tras el salto.
Durante el desafío, el deportista enfrentó aire con una temperatura de 59 grados Celsius bajo cero, no de 59 grados positivos. Las condiciones extremas y la menor densidad del aire obligaron al paracaidista a utilizar un traje especializado y un sistema autónomo de oxígeno.
Siete minutos de tensión en el cielo
La hazaña duró siete minutos y 19 segundos, desde que Boitsov salió del globo aerostático hasta su llegada a tierra. El paracaídas se abrió a una altura aproximada de mil 565 metros y el aterrizaje ocurrió sin incidentes en el distrito de Ust-Kalmanka, en el territorio de Altái.
El salto también estuvo acompañado por otra marca: el globo aerostático alcanzó una altura superior al récord de 10 mil 678 metros establecido en 2025 por Fiódor Koniujov e Iván Meniailo. La operación representó así un doble logro para el equipo responsable del ascenso y el descenso.
Sergei Boitsov suma otra proeza extrema
Boitsov, quien cuenta con más de dos mil saltos y 25 años de experiencia, dedicó el récord al Día de la Bandera de Rusia y al Festival Internacional de la Juventud de 2026. El deportista ya había llamado la atención en 2023 al lanzarse desde el Lakhta Center, considerado el rascacielos más alto de Europa.




