Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, a 02 de septiembre de 2026.- Quintana Roo ya superó las 121 mil toneladas de sargazo recolectadas en lo que va de 2026 y con eso dejó atrás, de largo, el récord de todo 2025, cuando se retiraron alrededor de 92 mil 800 toneladas. La cifra confirma lo que playas, hoteleros y brigadas venían midiendo a pala y a nariz, este fue el año más pesado de la macroalga en el Caribe mexicano.
El salto no es menor. A mediados de agosto el corte estaba cerca de las 110 mil toneladas y en unas semanas la cuenta incrementó por encima de las 121 mil. Playa del Carmen ha concentrado buena parte del volumen, con Tulum, Puerto Morelos, Cancún y Mahahual en la misma fila de recale. Una parte del alga también termina en zonas poco habitadas, como Sian Ka’an, donde no hay tourist selfie pero sí selva, manglar y costa que la reciben igual.

El coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, Esteban Amaro Mauricio, había adelantado que a partir de agosto el arribo empieza a ceder porque las corrientes empujan el sargazo hacia República Dominicana, Puerto Rico y más al norte. Eso ya se nota en tramos de Tulum y Akumal, donde el mar recupera algo de color, aunque en varios puntos sigue café y el alga no se ha ido del todo. El respiro de septiembre no borra lo acumulado, 2026 sigue varias veces por encima de 2018 y 2022, los años que antes se tenían por récord, y muy arriba del promedio histórico.
La Secretaría de Marina, el gobierno del estado y los municipios mantienen el operativo con buques sargaceros, barreras y brigadas en playa. El grueso de lo recolectado, sin embargo, se sigue levantando ya en la arena, no en mar abierto. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció en julio un plan de más de 2 mil millones de pesos para reforzar recolección en altamar, barreras y manejo del alga, con una primera etapa de 768 millones para subir la capacidad diaria en el agua.
Mientras esa flota termina de llegar, Quintana Roo carga el número más alto que ha tenido que sacar de sus playas. El sargazo dio una tregua de corrientes, sí, pero la cuenta de 121 mil toneladas ya quedó escrita y el año todavía no cierra.




