Por staff:
CHICAGO, ESTADOS UNIDOS, a 3 de septiembre de 2026.— Tres ballenas beluga que formaban parte de un grupo recientemente rescatado y trasladado al Acuario Shedd de Chicago murieron tras finalizar el operativo de salvamento. Los ejemplares formaban parte de un total de diez belugas que habían sido llevadas al recinto estadounidense como parte de un esfuerzo internacional masivo para brindarles una alternativa de vida tras el cierre del parque Marineland en Canadá.
Especialistas veterinarios y personal del acuario señalaron que la misión de rescate presentaba desafíos complejos, destacando que el traslado constituía apenas la primera fase de un largo proceso de adaptación y cuidado especializado para los mamíferos marinos.
Detalles de los decesos en el Acuario Shedd
El primer deceso reportado fue el de Peekachu, una hembra de 23 años que falleció repentinamente de forma inesperada. Días después se confirmaron las muertes de otros dos ejemplares: Rain, una beluga hembra de 20 años, y Beethoven, un macho de 34 años que ya formaba parte del grupo residente histórico del Shedd.
Voceros del acuario indicaron que ambos animales fallecieron pese a la aplicación inmediata de medidas de atención y protocolos veterinarios de emergencia. Asimismo, la institución señaló que aún no se puede determinar con certeza si los decesos están relacionados entre sí, por lo que se están realizando necropsias exhaustivas, análisis de sangre y exámenes de laboratorio para esclarecer las causas científicas de las muertes.
Antecedentes y motivos del traslado desde Canadá
Las belugas habían sido rescatadas de Marineland Canada y de otras instalaciones en Norteamérica y Europa ante el riesgo latente de que los ejemplares enfrentaran la eutanasia tras el cierre definitivo del parque canadiense. El proceso de traslado se realizó de manera escalonada: cuatro ejemplares llegaron a finales de julio, cuatro más a principios de agosto y los últimos dos el 1 de septiembre.
Durante las complejas maniobras de transporte, cada ballena fue suspendida en una camilla especial dentro de un tanque con agua, acompañada permanentemente por veterinarios y cuidadores para monitorear sus signos vitales y reducir los niveles de estrés en la medida de lo posible.
Cuestionamientos de organizaciones de bienestar animal
Las muertes de los ejemplares encendieron el debate internacional y generaron críticas por parte de organizaciones protectoras de animales y santuarios marinos. El Whale Sanctuary Project y World Animal Protection expresaron su profunda consternación, señalando que los decesos obligan a gobiernos, reguladores y a la sociedad a cuestionar la viabilidad de mantener cetáceos en cautiverio.
Los activistas enfatizaron que el triste desenlace de las belugas rescatadas demuestra que los tanques artificiales no pueden reemplazar las condiciones de la vida silvestre, haciendo un llamado a detener la reproducción y el cautiverio prolongado de estas especies.
Monitoreo permanente y acciones futuras del acuario
Ante la situación de emergencia, las autoridades del Acuario Shedd informaron que mantienen un monitoreo continuo de las 24 horas sobre el resto de la población de belugas sobrevivientes. Los equipos de cuidado animal continúan evaluando la salud de los ejemplares restantes para garantizar su adaptación segura al nuevo entorno del Océano Abbott, mientras se esperan los resultados médicos definitivos sobre las causas de las muertes.




