CANCÚN, Q. Roo., a 30 de septiembre de 2026.- Ir al supermercado, pagar los servicios o cubrir los gastos cotidianos representa un desafío cada vez mayor para muchas familias. Ante este panorama, José Eduardo López Portillo, especialista en economía y políticas públicas, explica que el aumento de precios responde a factores como la inflación, los costos de transporte y producción, la depreciación de la moneda y los ajustes monetarios internacionales.
El especialista señala que uno de los errores más comunes consiste en atribuir los precios elevados únicamente a las decisiones de los comerciantes. “Lo que realmente sucede es que la moneda pierde valor. Cuando la inflación se eleva, necesitas más billetes para comprar exactamente los mismos productos”, explica José Eduardo López Portillo.
Consumir con mayor cuidado
Frente a la pérdida del poder adquisitivo, el economista recomienda revisar cómo y en qué se utiliza cada ingreso. “El consumidor tiene más poder del que cree. Cuando aprendemos a pausar las compras impulsivas, comparar estructuras de costos y priorizar la liquidez, le quitamos presión a nuestro presupuesto y obligamos al mercado a competir por nuestro dinero”, afirma.
Una primera medida consiste en prestar atención a la “reduflación”, una práctica en la que algunas marcas disminuyen el contenido de sus productos, pero mantienen el mismo precio. Para identificarla, José Eduardo López Portillo aconseja revisar los empaques y comparar el costo por kilogramo o litro, en lugar de elegir únicamente por el precio marcado.
Tres acciones para proteger el presupuesto
También recomienda evitar el uso de tarjetas de crédito para pagar despensa o servicios cuando no existe la posibilidad de liquidar el saldo completo al finalizar el mes. Los intereses pueden elevar considerablemente el costo de las compras diarias, por lo que conviene elaborar un presupuesto, priorizar los gastos indispensables y reducir las adquisiciones impulsivas.
Finalmente, José Eduardo López Portillo sugiere buscar opciones de bajo riesgo que generen rendimientos para evitar que los ahorros pierdan valor frente a la inflación. “No podemos controlar la inflación, pero sí tenemos el dominio total sobre cómo gastamos. Comprender la verdad sobre tu dinero es el primer paso para proteger tu futuro”, concluye el especialista.




