Por Staff:
CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO, a 1 de octubre de 2026.— Ante el panorama de recortes presupuestarios y restricciones financieras internacionales, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) impulsa que el gobierno de México consolide y lidere un programa local de empleo enfocado en vincular a migrantes con vacantes formales en el sector privado. Esta estrategia busca ofrecer una vía de autosuficiencia a personas que huyen de contextos de violencia.
Inserción en el sector industrial y casos de éxito
El esquema ha permitido colocar a miles de beneficiarios con estatus de asilo en actividades de los sectores automotriz, electrónico y de servicios en diversas regiones del país. Desde 2016, los esfuerzos coordinados han facilitado la reubicación de más de 50,000 migrantes hacia zonas del centro y norte con mejores condiciones salariales, apoyándoles también en la apertura de cuentas bancarias para asegurar la formalidad de sus percepciones.
Empresarios y empleadores han destacado el compromiso y la lealtad laboral de los participantes, convirtiéndolos en elementos clave para polos industriales en desarrollo. Casos documentados en ciudades como San Luis Potosí, Monterrey, Aguascalientes y Saltillo demuestran que la colocación en empleos formales contribuye a la estabilidad económica familiar y dinamiza las economías locales.
Retos ante la crisis presupuestaria y migratoria
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha señalado que incentivar la productividad de los migrantes evita que dependan de la asistencia pública, transformándolos en contribuyentes activos. Sin embargo, la expansión de estos programas enfrenta retos estructurales, como el volumen limitado de extranjeros con protección formal de asilo y la creciente presión migratoria generada por políticas de deportación externas.




