Teherán, 5 de enero del 2026 .— Irán atraviesa una nueva ola de protestas que se intensificó desde finales de diciembre de 2025, en medio de un severo deterioro económico marcado por la inflación, la caída del rial y el aumento del costo de vida.
Las manifestaciones comenzaron con reclamos económicos de comerciantes y estudiantes, y se extendieron rápidamente a varias ciudades del país, incluida la capital, Teherán, de acuerdo con reportes de agencias internacionales.
Muertes y detenciones
Organizaciones iraníes de derechos humanos, informaron que al menos 20 personas han muerto durante una semana de protestas, además de cientos de detenidos en distintos puntos del país.
Las cifras no han sido confirmadas de manera independiente por el gobierno iraní, que ha minimizado el número de víctimas y responsabilizado a “grupos hostiles” de los disturbios.

De reclamos económicos a consignas políticas
Aunque las movilizaciones iniciaron por el descontento económico, medios internacionales reportan que en varias protestas se escucharon consignas críticas contra el liderazgo político y religioso del país, incluido el líder supremo, Ali Jamenei.
Analistas señalan que el desgaste económico ha acelerado la transformación de protestas sociales en manifestaciones con demandas políticas más amplias.
Las autoridades iraníes reforzaron la presencia de fuerzas de seguridad, mientras que el jefe del Poder Judicial advirtió que no habrá “clemencia” contra quienes el Estado considere responsables de actos violentos, aunque reconoció el derecho a la protesta pacífica.
Funcionarios del gobierno también han anunciado medidas económicas de contención, como apoyos financieros y programas de crédito, para mitigar el impacto del alza de precios en productos básicos.
Escalada de tensión con Estados Unidos
La crisis interna ocurre en paralelo a un aumento de la tensión con Estados Unidos. El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Washington podría actuar si el gobierno iraní continúa reprimiendo violentamente a los manifestantes.
En respuesta, autoridades iraníes calificaron estas declaraciones como una injerencia en asuntos internos y advirtieron que Teherán defenderá su soberanía ante cualquier amenaza externa.
La situación sigue siendo volátil. Organismos internacionales han llamado a respetar el derecho a la protesta y a evitar el uso excesivo de la fuerza, mientras continúan las movilizaciones en varias regiones del país.
El arresto de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y el discurso de Washington sobre el control temporal de Venezuela han aumentado la tensión global, en un momento en que muchas capitales del mundo observan con atención la situación de Irán.
Imágenes: @HRANA_English



