Por Staff
Ciudad de México., a 6 de enero de 2026.– La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos está analizando “diversas opciones” para lograr su interés de adquirir o controlar el territorio de Groenlandia, un vasto y estratégico territorio del Ártico bajo soberanía danesa, e incluso aseguró que “el uso de las Fuerzas Armadas Estadounidenses siempre es una opción que tiene el Presidente de EU” para alcanzar ese objetivo.
Estas declaraciones han provocado un amplio rechazo de países europeos, que no solo defienden la soberanía de Groenlandia, sino que advierten sobre las consecuencias geopolíticas de cualquier intento de apropiación unilateral por parte de Estados Unidos.
La Casa Blanca subrayó que el presidente y su equipo están evaluando todas las alternativas posibles, incluida la posibilidad de utilizar el poder militar, para asegurar lo que consideran un interés de seguridad nacional en el Ártico.
La discusión surge en un momento de tensiones globales, luego de una operación militar estadounidense en Venezuela que generó alarma regional y reforzó el interés estratégico en zonas alejadas del hemisferio, como Groenlandia.
Rechazo europeo
Varios gobiernos europeos, encabezados por Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido, emitieron un comunicado conjunto rechazando las insinuaciones de una posible acción estadounidense. Los líderes reafirmaron que “Groenlandia pertenece a su pueblo” y que solamente Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre su futuro político y territorial.
Este rechazo se alinea con las declaraciones de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien advirtió que “si los Estados Unidos eligen atacar militarmente a otro país de la OTAN, entonces todo terminaría —incluida nuestra OTAN— y, por ende, la seguridad que ha brindado desde el final de la Segunda Guerra Mundial”.
Frederiksen enfatizó que cualquier acción militar contra Groenlandia no solo afectaría la soberanía danesa, sino que también podría romper la alianza de defensa transatlántica, un pilar de seguridad colectiva desde la posguerra.
El consenso europeo en torno a la defensa del territorio groenlandés se ha consolidado con declaraciones solidarias de diversos mandatarios, que subrayan la importancia de respetar el derecho internacional y la integridad territorial de los estados soberanos y sus regiones autónomas.
Groenlandia, con una población de alrededor de 57 000 habitantes, es un territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca, con un valor geoestratégico creciente debido a su ubicación en el Ártico y sus recursos naturales. Aunque Estados Unidos ya mantiene presencia militar en la isla mediante acuerdos, la idea de una compra o apropiación directa ha generado preocupación mundial.
Los gobiernos europeos han enfatizado que el destino de Groenlandia no puede ser decidido por una sola nación, y han instado a que cualquier discusión sobre cooperación o desarrollo se haga en respeto de la soberanía danesa y groenlandesa, así como de los principios del derecho internacional.



