Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 17 de febrero de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México continuará enviando ayuda humanitaria a Cuba, consistente en alimentación y otros insumos básicos, aunque aclaró que por el momento no se enviarán combustibles. La postura fue fijada durante su conferencia matutina, donde también expresó el rechazo del gobierno mexicano a las medidas arancelarias contra países que comercializan petróleo con la isla.
“Vamos a seguir enviando ayuda humanitaria, alimentación y algunas otras solicitudes que nos ha hecho el gobierno cubano que necesita su pueblo. Por lo pronto no vamos a enviar combustibles, pero tiene que quedar muy claro que no estamos de acuerdo con esta imposición de aranceles a los países que venden petróleo a Cuba”, subrayó la mandataria desde Palacio Nacional.
Sheinbaum se refirió así al endurecimiento de la política estadounidense, que en semanas recientes anunció la imposición de aranceles y sanciones económicas a naciones y empresas que suministren combustible a Cuba, como parte de su estrategia para presionar al gobierno de la isla. México, dijo, mantiene una postura crítica frente a estas medidas al considerar que afectan directamente a la población cubana.
La presidenta recordó que la solidaridad con el pueblo cubano forma parte de la política exterior mexicana y precisó que el apoyo se canaliza exclusivamente por la vía humanitaria, sin comprometer la soberanía ni los intereses nacionales. En ese marco, destacó que la cooperación continuará conforme a las solicitudes formales del gobierno cubano y dentro de los márgenes legales.
Cooperación
La semana pasada arribaron dos buques a Cuba con ayuda humanitaria procedente de México, cargados con alimentos y suministros esenciales, en un esfuerzo por aliviar la situación que enfrenta la isla ante la escasez y las restricciones comerciales internacionales.
Con esta postura, el gobierno mexicano busca mantener un equilibrio diplomático: reafirmar su rechazo a las sanciones unilaterales, sostener su apoyo humanitario a Cuba y, al mismo tiempo, marcar límites claros respecto al envío de combustibles, en un contexto de creciente tensión geopolítica en la región.




