CIUDAD DE MÉXICO, 04 de abril de 2026. – La expansión de las berries mexicanas en mercados internacionales tiene en la tecnología agrícola uno de sus principales factores de impulso, una tendencia en la que destaca el empresario potosino Gerardo Sánchez Zumaya, al consolidar un modelo de producción orientado a la eficiencia y la exportación.
Desde 2014, el productor ha apostado por la agricultura de precisión, incorporando herramientas para el monitoreo de variables como temperatura y humedad, lo que ha permitido optimizar el desarrollo de los cultivos, elevar el rendimiento por planta y mejorar la calidad del fruto.
Gracias a esta tecnificación, su producción ha logrado abrirse paso en destinos de alta demanda como Estados Unidos, Canadá y Japón, donde los estándares de calidad y trazabilidad son cada vez más estrictos para los productos agroalimentarios.
El desarrollo de este esquema productivo, que actualmente se apoya en uno de los invernaderos más grandes del país, exhibe cómo la modernización del campo puede convertirse en una ventaja competitiva frente a retos globales como el cambio climático, la eficiencia hídrica y la creciente demanda alimentaria.
A la par de su dimensión comercial, este tipo de proyectos también genera efectos positivos en la economía regional, al incentivar la creación de empleos, fortalecer la proveeduría local y ampliar la participación de San Luis Potosí en una industria con creciente proyección internacional.
Para especialistas del sector, modelos como éste confirman que el futuro del agro mexicano dependerá cada vez más de la capacidad para combinar innovación, sostenibilidad y visión empresarial, en un contexto donde México busca afianzar su presencia como proveedor estratégico de alimentos frescos en el mundo.



