Ciudad de México, 10 de abril de 2026.- México registró un incremento en la afluencia de visitantes internacionales durante febrero de 2026, al alcanzar un crecimiento anual de 8.5%, según la Encuesta de Viajeros Internacionales difundida por el INEGI.
En términos absolutos, el país recibió más de 8 millones de viajeros provenientes del extranjero, consolidando una tendencia positiva en la llegada de visitantes, con una participación relevante tanto de turistas que pernoctan como de excursionistas.
El análisis por origen revela que Estados Unidos continúa siendo el principal emisor, concentrando más de la mitad de los turistas internacionales que ingresan al país.
A este flujo le siguen viajeros de Canadá y de países de América del Sur y el Caribe, mientras que regiones como Europa, Asia y Centroamérica mantienen una presencia menor, aunque constante dentro del mercado turístico internacional.
Ingresos por turismo se mantienen estables
Durante el periodo analizado, el gasto total de visitantes internacionales sumó 3 mil 268.4 millones de dólares, con un ligero crecimiento anual de 0.4%, lo que refleja estabilidad en la captación de divisas.
No obstante, el gasto promedio individual presentó una disminución, al ubicarse en 407.9 dólares por viajero, evidenciando una menor capacidad de consumo respecto al año anterior.
Turismo de ocio es el principal motor
El motivo predominante de viaje hacia México fue el turismo de placer, con más de tres cuartas partes de los visitantes que arribaron por razones de vacaciones, recreación u ocio, seguido de visitas familiares y actividades laborales.
Este patrón reafirma el posicionamiento del país en segmentos turísticos tradicionales, particularmente en destinos de playa y cultura, clave para entidades del sureste.
Crecen salidas internacionales de mexicanos
En paralelo, el turismo emisor mostró un dinamismo relevante. En febrero, más de 6.5 millones de residentes en México viajaron al extranjero, cifra que representa un aumento de 15.7% en comparación anual.
Este crecimiento también se reflejó en el gasto, que superó los 1,055 millones de dólares, impulsado principalmente por viajes de turistas que pernoctan fuera del país.
Aunque el volumen de visitantes internacionales continúa al alza, la reducción en el gasto promedio plantea un desafío para el sector turístico nacional, que busca incrementar la rentabilidad por visitante.
En este contexto, destinos de alto valor como los de la Península de Yucatán enfrentan la oportunidad de fortalecer su oferta para atraer turismo con mayor poder adquisitivo y prolongar la estancia promedio.




