WASHINGTON, EU, a 26 de mayo de 2026.— Mientras la carrera espacial entra en una nueva etapa marcada por el regreso a la Luna y futuros planes rumbo a Marte, la NASA decidió abrir sus puertas a un grupo poco habitual en este tipo de proyectos: artistas, escritores y creadores de contenido.
La agencia espacial anunció una convocatoria para incorporar cineastas, documentalistas, compositores, músicos, poetas y narradores a proyectos enfocados en contar las historias detrás de algunas de sus misiones más importantes. El objetivo es acercar la exploración espacial a públicos que normalmente no siguen temas científicos.
La iniciativa funcionará mediante acuerdos de colaboración sin intercambio de recursos económicos. En otras palabras, la NASA no pagará a quienes resulten seleccionados. Los participantes deberán asumir sus propios costos y presentar planes claros sobre cómo financiarán y distribuirán sus contenidos.
Los proyectos disponibles incluyen el programa Artemis, los futuros aterrizajes lunares, la construcción de una base en la Luna, proyectos aeronáuticos y el desarrollo de tecnologías de propulsión nuclear espacial para misiones hacia Marte.
Quién puede participar
Aunque podría parecer una convocatoria abierta a cualquier creador del mundo, existen condiciones específicas. La NASA explicó que la iniciativa está orientada principalmente a creadores estadounidenses, aunque sí aceptará propuestas con presencia internacional limitada siempre que los equipos estén encabezados por una entidad estadounidense responsable del convenio.
La agencia también precisó que ciertas instalaciones, tecnologías o interacciones con personal podrían tener restricciones derivadas de normas federales y controles de exportación.
La fecha límite originalmente prevista fue ampliada y ahora las propuestas podrán enviarse hasta el 30 de junio de 2026. Da clic aquí para consultar la convocatoria completa.
La actualización también estableció que proyectos como poesía, música o artes visuales serán evaluados principalmente por su capacidad de generar conexión pública e impacto narrativo.
Con ello, la NASA parece apostar a que la próxima generación de historias espaciales no solo saldrá de laboratorios o centros de control, sino también de la imaginación de creadores y artistas.




