Melisa Herrera
CANCÚN, Q. Roo, a 30 de agosto de 2026.— El Puente Nichupté volvió a cambiar de oficio. Este domingo, de 17:00 a 21:00 horas, dejó de ser puro tráfico y se convirtió en pista para bicicletas, patines, tenis y carriolas. La gobernadora Mara Lezama Espinosa encabezó la segunda edición de Puenteando Nichupté y recorrió el viaducto en bici, entre miles de familias, deportistas, emprendedores y visitantes.
En cuatro horas, niñas, niños, jóvenes, personas mayores, personas con discapacidad, ciclistas y corredores cubrieron unos 8 kilómetros sobre la laguna. Hubo música, comida, cultura y deporte. En julio, la primera jornada reunió a 6 mil personas. La idea es que se quede: el último domingo de cada mes.

Una ciudad más humana
Hubo cuatro pabellones: lúdico, emprendedor, deportivo y gastronómico. Lezama pedaleó un tramo, visitó los stands y se detuvo a platicar con quien se le puso enfrente. El titular del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (Imoveqroo), Rafael Hernández Kotasek, dijo que el ejercicio sirve para pensar una ciudad más humana, saludable e incluyente.
Participaron 20 secretarías y dependencias estatales y municipales, con el Imoveqroo al frente. Para que todo transcurriera con orden, hubo hidratación, Protección Civil, sanitarios, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, ambulancias y un punto para atender a niñas y niños en caso de ser necesario.
En resumen: un domingo al mes, el puente más fotografiado de Cancún se presta a la gente. Los autos esperan. Las familias, no.





