CAMCÚN, Q. Roo., a 4 de agosto.- Bartłomiej Kubkowski desafió el frío, el cansancio y los límites del cuerpo para convertirse en la primera persona que cruzó a nado y sin pausas el mar Báltico entre Suecia y Polonia. El deportista polaco recorrió más de 160 kilómetros durante cerca de 55 horas, sin dormir ni abandonar el agua.
De Suecia a Polonia a puro brazo
La aventura comenzó el viernes 31 de julio en Kåseberga, al sur de Suecia. Desde esa localidad, Kubkowski se lanzó al Báltico acompañado por dos embarcaciones de apoyo y avanzó hasta la playa de Dziwnów, en Polonia, donde una multitud lo recibió la tarde del domingo 2 de agosto.
Durante el recorrido, el nadador no podía tocar las embarcaciones ni subir a bordo, por lo que su equipo le proporcionó líquidos y alimentos con ayuda de una vara. Tras casi 55 horas de esfuerzo continuo, llegó a la orilla y salió del agua sin asistencia para validar el histórico cruce.
Cuatro derrotas antes de tocar la gloria
Kubkowski necesitó cinco intentos para cumplir el reto que persiguió durante varios años. El clima, el agotamiento y problemas de salud frenaron sus cuatro travesías anteriores. La experiencia más dolorosa ocurrió en 2025, cuando nadó cerca de 159 kilómetros, pero tuvo que detenerse a solo 11 kilómetros de la meta.
Karolina Szczepaniak también desafió al Báltico
La exnadadora olímpica Karolina Szczepaniak emprendió el mismo día su propio desafío desde Kåseberga hacia Pobierowo, Polonia. Sin embargo, las condiciones adversas y el desgaste físico obligaron a su equipo a finalizar la travesía y sacarla del mar después de 58 horas en el agua.




