Ciudad de México, a 27 de enero de 2026.- El sueño del ARMY mexicano cruzó fronteras. El Gobierno de Corea del Sur confirmó que recibió la carta enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que solicita apoyo para que BTS pueda ofrecer más conciertos en México, luego de que miles de fans quedaran fuera en la venta de boletos. La noticia fue retomada por medios internacionales y encendió de inmediato la esperanza del fandom.
Autoridades surcoreanas señalaron que la petición ya está en revisión, reconociendo el impacto cultural global de BTS y la pasión del público mexicano. De acuerdo con reportes periodísticos, el gobierno destacó que México es uno de los países con mayor número de seguidores, lo que convierte la solicitud en un tema serio y digno de análisis, aunque sin prometer aún fechas adicionales.
El detonante fue la venta exprés de boletos, donde en minutos se agotaron las entradas para los conciertos anunciados. Miles de fans denunciaron filas virtuales interminables, fallas en plataformas, precios confusos y reventa brutal, con boletos alcanzando cifras impensables. El sentimiento fue uno solo: frustración, y el reclamo se volvió tendencia nacional.
Sheinbaum toma la voz del fandom
Ante la presión social, la presidenta explicó que decidió enviar la carta tras observar que la demanda superó por mucho la oferta, dejando fuera a una enorme comunidad de fans. Su mensaje, según reportes de prensa, buscó abrir el diálogo, no imponer decisiones, pero sí visibilizar que el ARMY mexicano merece más oportunidades para ver a BTS en casa.
Lo ocurrido ya es considerado un caso sin precedentes: un fandom organizado, constante y respetuoso que logró que su inconformidad llegara hasta el plano diplomático. Analistas culturales y medios coinciden en que BTS no solo mueve estadios, sino conversaciones globales sobre cultura, juventud y acceso justo a eventos masivos.
Aunque aún no hay confirmación de nuevas fechas, lo más importante ya pasó: Corea escuchó y el mundo volteó a ver al ARMY mexicano. La esperanza sigue viva, el fandom sigue unido y el mensaje es claro: cuando ARMY habla, el eco llega lejos. Ahora toca esperar… pero juntos.



