Por Staff
La intensa actividad del volcán Anak Krakatau (“Hijo del Krakatoa”), ubicado en el estrecho de Sonda entre Java y Sumatra, mantiene en alerta a Indonesia luego de una fase eruptiva continua que comenzó el viernes 4 de septiembre de 2026 y se prolongó durante unas 25 horas.
Aunque esta fase disminuyó durante el fin de semana, el volcán continúa con erupciones estrombolianas intermitentes y actividad sísmica, mientras la ceniza afecta el transporte aéreo y la vida cotidiana en distintas zonas del oeste del país.
Indonesia forma parte del Anillo de Fuego del Pacífico, una región de intensa actividad sísmica y volcánica donde se concentra una gran cantidad de volcanes activos.
Ceniza volcánica afecta vuelos
La dispersión de ceniza obligó a suspender temporalmente las operaciones en ocho aeropuertos de la región. Para este lunes 7 de septiembre, siete permanecían cerrados, entre ellos el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta y Halim Perdanakusuma, en Yakarta.
De acuerdo con el balance actualizado, la emergencia ha afectado a 341,000 pasajeros y 2,961 vuelos nacionales e internacionales, entre cancelaciones, retrasos y desvíos. La ceniza alcanzó hasta 15,000 metros de altura, lo que representa un riesgo para los motores y sistemas de las aeronaves.
Clases remotas y medidas de prevención
La caída de ceniza también afectó viviendas, carreteras y vehículos. En zonas afectadas de Yakarta, Java Occidental, Banten y Lampung, las clases fueron trasladadas temporalmente a modalidad remota para reducir la exposición de los estudiantes.
Las autoridades recomendaron utilizar mascarillas, reducir las actividades al aire libre, proteger las fuentes de agua y extremar precauciones al conducir debido a la reducción de visibilidad. La actividad pesquera también fue suspendida en las zonas afectadas del estrecho de Sonda.
Anak Krakatau permanece en Nivel III de alerta
La Agencia Geológica mantiene al volcán en Nivel III de alerta (Siaga), dentro de una escala de cuatro niveles. Aunque terminó la fase eruptiva continua de 25 horas, persisten las explosiones estrombolianas y la actividad sísmica.
Las autoridades mantienen una zona de exclusión de tres kilómetros alrededor del centro de actividad y advierten que la probabilidad de nuevas erupciones continúa siendo alta. Entre los principales peligros se encuentran la caída de ceniza, el lanzamiento de rocas incandescentes y posibles flujos de lava si se reanuda una erupción continua.
¿Hay riesgo de un nuevo tsunami?
La actividad del volcán generó preocupación por el antecedente de diciembre de 2018, cuando el colapso parcial de uno de sus flancos provocó un tsunami que golpeó las costas de Java y Sumatra y dejó 429 personas muertas.
Sin embargo, las autoridades científicas han señalado que la actividad actual no presenta, por el momento, condiciones para generar un tsunami como el de 2018. Lana Saria, directora de la Agencia Geológica, explicó que el episodio eruptivo reciente no tiene potencial para provocar un fenómeno de este tipo.
El antecedente de 2018 tiene especial relevancia porque el Anak Krakatau surgió en la zona de la antigua caldera del Krakatoa, cuya erupción de 1883 provocó enormes tsunamis y dejó más de 35,000 muertos.
Las autoridades pidieron a los habitantes de las zonas costeras de Banten y Lampung mantener la calma, evitar rumores y seguir las indicaciones oficiales mientras continúa el monitoreo del volcán.




