Ciudad de México, a 27 de febrero de 2026. — La creciente tensión entre Estados Unidos e Irán ha provocado una reacción en cadena de gobiernos que han elevado sus niveles de alerta, retirado personal de embajadas y pedido a sus ciudadanos que consideren salir de Irán y otros países de Oriente Medio ante el riesgo de un conflicto armado.
El Departamento de Estado estadounidense ha autorizado la salida voluntaria de personal no esencial y de familiares desde su misión en Israel, ante “riesgos de seguridad” derivados de la escalada en la región. Además, esta semana ya se ordenó la evacuación de funcionarios no esenciales de la embajada en Beirut (Líbano) como medida preventiva.
En su embajada virtual en Irán, el gobierno estadounidense emitió una alerta de seguridad recomendando a ciudadanos estadounidenses salir del país si es posible.
Reino Unido y retirada de personal
El gobierno británico ha retirado temporalmente parte de su personal diplomático de la embajada en Teherán debido a preocupaciones de seguridad, manteniendo operaciones remotas mientras monitorea la situación.
El Ministerio de Exteriores chino ha emitido una advertencia de viaje de alto nivel, recomendando a sus ciudadanos en Irán evacuar “lo antes posible” y evitar viajar al país, citando riesgos graves relacionados con la actual tensión geopolítica.
Italia se sumó a las advertencias y ha urgido a sus ciudadanos a abandonar Irán y mantenerse extremadamente vigilantes en todo Oriente Medio. La alerta abarca también países vecinos como Irak y Líbano.
Varios gobiernos han emitido alertas de viaje y advertencias de seguridad ante el deterioro de la situación: China lanzó un anuncio de evacuación recomendada para ciudadanos en Irán, mientras que Canadá, India y Polonia aconsejaron a sus ciudadanos dejar Irán o evitar viajes debido a riesgo de violencia y escalada militar.
Las advertencias se producen en medio de negociaciones nucleares tensas en Ginebra, despliegues militares estadounidenses significativos en Oriente Medio y amenazas mutuas entre Washington y Teherán. A pesar de avances diplomáticos parciales, persisten las diferencias sobre el programa nuclear iraní y el potencial uso de la fuerza no ha sido descartado por altos funcionarios de ambos lados.



