Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, 26 de abril de 2026.- El desabasto de medicamentos oncológicos en Quintana Roo está obligando a familias de pacientes pediátricos a costear por su cuenta tratamientos que pueden alcanzar hasta un millón de pesos anuales, poniendo en riesgo la continuidad médica de niñas, niños y adolescentes con cáncer.
La situación fue expuesta por Yoselin Vera, directora administrativa de la Fundación Aitana A.C., que reporta un incremento en la demanda de apoyo ante el desabasto en hospitales públicos.
La carencia de fármacos se convirtió en la necesidad más urgente para los pacientes, lo que llevó a la fundación a intensificar su intervención pese a no formar parte del sistema de salud.
Señaló que la interrupción o retraso en la disponibilidad de medicamentos impacta directamente en la efectividad de los tratamientos.
Se alargan tratamientos
Explicó que, en casos como la leucemia, el cáncer más frecuente entre los menores que atienden, los procesos médicos pueden extenderse hasta por tres años, lo que incrementa la carga económica. A esto se suman gastos derivados de estudios clínicos, traslados constantes y cuidados especializados, lo que complica aún más la situación de las familias.
La fundación brinda atención a pacientes desde recién nacidos hasta los 21 años sin aplicar estudios socioeconómicos, bajo el criterio de que cualquier núcleo familiar en esta condición requiere respaldo.
Entre los servicios que ofrecen se encuentran el suministro de medicamentos cuando no están disponibles en hospitales, alojamiento temporal, atención emocional y acompañamiento tanatológico.
Aitana en cifras
Durante el último año, la organización también intervino en 12 casos de fallecimiento, proporcionando apoyo para gastos funerarios y seguimiento emocional a los familiares, lo que evidencia el impacto integral de la enfermedad más allá del ámbito médico.
La Fundación Aitana reportó que en 2025 un total de 18 pacientes concluyeron su tratamiento y 12 más avanzaron a etapa de sobrevivencia.
Actualmente, el número de sobrevivientes atendidos se sitúa entre 75 y 80, en un contexto marcado por la insuficiencia de medicamentos en la entidad.




