Por Staff
WASHINGTON, E.U., a 07 de mayo de 2026.- La Asociación de Recicladores de Plástico (APR) alertó ante autoridades comerciales estadounidenses sobre las afectaciones que enfrenta la industria nacional del reciclaje debido al incremento de las importaciones de PET a bajo precio, situación que ya estaría impactando la operación de plantas y el empleo en el sector.
Durante una audiencia ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el presidente y CEO de la APR, Steve Alexander, aseguró que el mercado estadounidense enfrenta una distorsión derivada del ingreso masivo de PET importado desde países asiáticos.
El directivo explicó que en los últimos 15 meses cerraron siete instalaciones de reciclaje de PET en Estados Unidos, lo que representa cerca del 25 % de la capacidad nacional de reciclaje. Según sostuvo, las plantas afectadas no dejaron de operar por problemas de productividad, sino por la presión generada por productos importados a precios considerablemente bajos.
La APR señaló que las importaciones provenientes de países como India, Indonesia, Tailandia, Malasia, Vietnam, Corea del Sur, Taiwán y China han registrado incrementos acelerados en los últimos años. Como ejemplo, indicó que las compras de PET desde India crecieron más de 1,200 % entre 2021 y 2025, mientras los precios disminuyeron más de 60 %.
Alexander afirmó además que la sobreproducción mundial de plástico virgen, impulsada principalmente por China, continúa debilitando los precios internacionales del plástico reciclado y limita la competitividad de los recicladores estadounidenses.
Ante este escenario, la asociación pidió al USTR aplicar medidas comerciales bajo la Sección 301(b) de la Ley de Comercio para atender la sobreoferta de PET importado y proteger la infraestructura nacional de reciclaje. No obstante, solicitó excluir a México y Canadá de posibles restricciones, debido a la integración de las cadenas de suministro en América del Norte.
La APR advirtió finalmente que, sin acciones correctivas, podrían continuar los cierres de plantas, la pérdida de empleos y la reducción permanente de la capacidad de reciclaje en Estados Unidos.




