CIUDAD DE MÉXICO, a 13 de abril de 2026.– El costo de los alimentos en México continúa en aumento y ya supera el ritmo de la inflación general. En marzo de 2026, la canasta alimentaria registró incrementos anuales de 7.6% en zonas rurales y de 8.1% en zonas urbanas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En el mismo periodo, la inflación general anual se ubicó en 4.6%, lo que implica que el precio de los alimentos básicos creció entre 3.4 y 3.5 puntos porcentuales por encima del promedio nacional.
El informe identifica al jitomate como uno de los productos con mayor impacto en el encarecimiento de la canasta alimentaria. En términos anuales, su precio registró un incremento de 126.3% y tuvo una incidencia de 41.1% en la variación de la canasta en zonas rurales.
Productos que explican el alza
En el comportamiento mensual, el jitomate se ubicó entre los productos con mayor incidencia en zonas rurales. En este mismo ámbito, el chile fue el tercer producto con mayor impacto en el aumento de precios.
En zonas urbanas, el limón fue uno de los productos con mayor incidencia en el incremento mensual de la canasta alimentaria, mientras que la papa se ubicó como el tercer rubro con mayor impacto.
En términos anuales, el reporte también señala que el jitomate y el rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar fueron los que más contribuyeron al aumento del valor de la canasta alimentaria. Este incluye el gasto en comidas ya preparadas, como desayunos, comidas o cenas compradas fuera de casa, lo que tiene mayor peso en zonas urbanas.
Como referencia, el valor mensual de la canasta alimentaria —utilizado para medir la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos— se ubicó en marzo de 2026 en 1,940.37 pesos por persona en zonas rurales y en 2,571.18 pesos en zonas urbanas. Asimismo, este indicador registró incrementos anuales de 7.9% en zonas rurales y de 8.1% en urbanas.
Los datos muestran que el aumento en alimentos básicos se concentra en productos de consumo cotidiano, lo que impacta directamente en el gasto destinado a la alimentación.




