CANCÚN, Q. Roo., a 27 de julio de 2026.- Una mujer denunció en redes sociales que fue obligada a descender de un autobús de la línea Pacífico, perteneciente a Grupo Estrella Blanca, por viajar con su perro, a pesar de que, según su testimonio, cumplía con todos los requisitos establecidos por la empresa para el transporte de mascotas. La denuncia generó una ola de críticas en redes sociales y llevó a la compañía a anunciar una investigación interna.
“Ya había viajado antes con mi perro”
De acuerdo con el relato de la pasajera, no era la primera ocasión en que utilizaba ese servicio acompañada de su animal de compañía, pues aseguró que en viajes anteriores no había enfrentado ningún inconveniente. La mujer sostuvo que conocía las políticas de la empresa y que en todo momento respetó las condiciones establecidas para el programa de transporte de mascotas.
La usuaria afirmó que su perro viajaba dentro de una caja transportadora colocada en la parte trasera del autobús, tal como lo indican las reglas del servicio “Patitas a Bordo”. Añadió que, antes de que le ordenaran descender, preguntó al resto de los pasajeros si alguien tenía alguna molestia por la presencia del animal, sin que alguna persona manifestara inconformidad. Pese a ello, un empleado le indicó que debía abandonar la unidad. Según su versión, el argumento fue que la esposa del conductor, quien también viajaba en el autobús, presentaba una presunta alergia a los perros.
La empresa abre una investigación
Tras la difusión del caso, Grupo Estrella Blanca emitió un comunicado en el que informó que inició una investigación interna para esclarecer lo sucedido y determinar si existió un incumplimiento a sus protocolos. La empresa señaló que, de confirmarse los hechos, aplicará las sanciones correspondientes y reiteró que su programa “Patitas a Bordo” fue creado para que las familias puedan viajar con perros y gatos de compañía bajo las condiciones establecidas para garantizar la seguridad y comodidad de todos los pasajeros.
Asimismo, la compañía sostuvo que mantiene una política de cero tolerancia hacia prácticas que vulneren la confianza de sus usuarios y anunció que fortalecerá sus procesos de supervisión y capacitación para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.



