Por Staff
BISCARROSSE, Francia, a 27 de julio de 2026.- Mientras los incendios forestales mantienen en emergencia al suroeste de Francia y han obligado a la evacuación de más de 200 mil personas, una escena captada en Biscarrosse, en la región de Las Landas, se convirtió en el símbolo más conmovedor de la tragedia: un centro ecuestre abrió los establos y dejó en libertad a decenas de caballos para evitar que murieran atrapados por las llamas.
Los responsables del establecimiento explicaron que el incendio avanzó con tal rapidez que resultó imposible evacuar a todos los animales en remolques. Ante el riesgo inminente, optaron por abrir las puertas para que los caballos buscaran refugio por sus propios medios, una decisión desesperada que quedó registrada en videos difundidos en redes sociales y medios internacionales.
Las imágenes muestran a los animales galopando entre el humo y las calles de Biscarrosse mientras una densa nube cubría el cielo. Horas después, autoridades y habitantes informaron que la mayoría de los caballos logró ser localizada o regresó por cuenta propia al centro ecuestre.
Los peores incendios desde la segunda guerra mundial
El incendio forma parte de una serie de megaincendios que afectan el suroeste francés, donde las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos han favorecido la rápida propagación del fuego. Las autoridades francesas han desplegado cientos de bomberos, aeronaves y apoyo internacional para intentar contener la emergencia.
Estos han obligado a la evacuación de alrededor de 220 mil personas, principalmente en los departamentos de Gironda y Las Landas, donde el fuego ha avanzado de forma explosiva. Las llamas han consumido ya más de 42 mil hectáreas de bosques y áreas naturales en la región de Gironda, mientras que, a nivel nacional, la superficie devastada por incendios en lo que va de 2026 supera las 98 mil hectáreas, la cifra más alta registrada para esta época del año en Francia.
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Emmanuel Macron desplegó un amplio operativo con miles de bomberos, efectivos del Ejército francés, gendarmes y cuerpos de protección civil para contener el avance del fuego y proteger a las comunidades amenazadas. Francia también activó el Mecanismo Europeo de Protección Civil, recibiendo apoyo aéreo y terrestre de países como Croacia, Portugal, República Checa, Eslovaquia, Grecia, Italia y Turquía. Tras visitar la zona siniestrada, Macron calificó estos incendios como los más graves que ha enfrentado Francia desde la Segunda Guerra Mundial y aseguró que el Estado movilizará todos los recursos disponibles para evitar una mayor propagación de las llamas y apoyar a la población afectada




