Por Melisa Herrera
CANCÚN, Q. Roo, a 26 de marzo de 2026.— En Cancún existen alrededor de 150 asentamientos irregulares sin infraestructura básica, donde el acceso a agua potable y saneamiento afecta a más de 200 mil personas, afirmó Alejandro López Tamayo, director general de Centinelas del Agua.
En estas zonas es frecuente el uso de pozos artesianos sin regulación, lo que implica la ausencia de controles en la extracción y calidad del agua. A ello se suma la falta de sistemas de drenaje o de conexión a redes existentes, lo que provoca la descarga directa de aguas residuales al subsuelo y genera presión sobre el acuífero.
El especialista detalló que la problemática se agrava por prácticas sanitarias deficientes, como la defecación al aire libre y la disposición inadecuada de residuos en cuevas y suelo kárstico.
Advirtió que estas condiciones favorecen la contaminación del manto freático, especialmente en una región caracterizada por su alta permeabilidad, que facilita la rápida infiltración de contaminantes hacia los cuerpos de agua subterráneos.
Señaló que, de no implementarse medidas urgentes, el escenario podría derivar en una crisis de salud pública y ambiental, particularmente en zonas de crecimiento acelerado como Cancún y Playa del Carmen.
La insuficiencia de infraestructura y el crecimiento urbano desordenado evidencian la necesidad de impulsar políticas públicas integrales que garanticen el acceso a servicios básicos, regulen prácticas actuales y protejan uno de los recursos más vulnerables de la región: el agua.





