CIUDAD DE MÉXICO, 9 de abril de 2026.— La reforma electoral en México conocida como Plan B, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, alcanzó la validez constitucional tras ser aprobada por 17 congresos estatales, cumpliendo el requisito legal para su entrada en vigor.
El respaldo de las legislaturas locales consolida uno de los cambios más relevantes en el sistema electoral mexicano, con implicaciones directas en la organización de elecciones y el funcionamiento institucional.
Estados que aprobaron el Plan B electoral
Los congresos estatales que avalaron la reforma electoral 2026 son: Ciudad de México, Estado de México, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Guerrero, Baja California, Sonora, Sinaloa y Michoacán.
Este bloque permitió alcanzar la mayoría constitucional requerida para convertir el Plan B en ley.
Qué cambia con el Plan B electoral
El Plan B contempla modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, enfocadas en reducir costos del sistema electoral, reorganizar estructuras administrativas y optimizar el uso de recursos públicos en procesos electorales.
Entre los principales cambios destacan medidas de austeridad, ajustes operativos y nuevas reglas en la gestión institucional electoral.
La aprobación del Plan B ha generado un debate nacional sobre el futuro del sistema electoral en México. Legisladores oficialistas sostienen que la reforma fortalece la eficiencia y combate excesos presupuestales, mientras que la oposición advierte riesgos para la autonomía de los organismos electorales.
Las votaciones en congresos locales reflejaron una fuerte polarización política.
Entrada en vigor de la reforma electoral
Tras el aval de los estados, el decreto será publicado en el Diario Oficial de la Federación, paso previo a su implementación formal.
Se prevé que las nuevas disposiciones impacten directamente en los próximos procesos electorales en México, redefiniendo aspectos clave de su organización.
Península de Yucatán respalda el Plan B
En el sureste, los congresos de Campeche, Quintana Roo y Yucatán aprobaron la reforma, contribuyendo a la mayoría constitucional.
El respaldo regional refuerza el papel de la Península de Yucatán en decisiones estratégicas de alcance nacional.




