Por Staff
TOKIO, Japón, a 28 de julio de 2026.- Lo que comenzó como un fuerte terremoto de magnitud 7.1 terminó convirtiéndose en una emergencia de mayores dimensiones cuando una explosión sacudió el Aeon Mall de la prefectura de Kumamoto, dejando a numerosas personas atrapadas entre los escombros mientras equipos especializados trabajaban contrarreloj para rescatarlas.
El movimiento telúrico estremeció la isla de Kyushu, una de las regiones con mayor actividad sísmica de Japón, provocando el colapso parcial de edificios, incendios y severos daños a la infraestructura. Las autoridades ordenaron la evacuación preventiva de cerca de 300 mil personas, además de suspender servicios ferroviarios y cerrar temporalmente el aeropuerto de Kumamoto.
Las primeras investigaciones apuntan a que el centro comercial sufrió una explosión minutos después del sismo, posiblemente relacionada con una fuga de gas. La fuerza del estallido derrumbó parte del segundo nivel del inmueble, donde bomberos y rescatistas continúan removiendo escombros en busca de sobrevivientes.
Mientras tanto, hospitales de la región reportaron la atención de decenas de personas lesionadas y las autoridades confirmaron daños en carreteras, viviendas y redes eléctricas. A pesar de que inicialmente se emitió una alerta de tsunami, esta fue retirada al disminuir el riesgo para las zonas costeras.
El gobierno japonés activó su protocolo nacional de respuesta a desastres y mantiene vigilancia permanente ante la posibilidad de nuevas réplicas, una situación que revive el recuerdo del devastador terremoto que golpeó Kumamoto en 2016.




