CANCÚN, Quintana Roo, a 15 de octubre de 2026.— Para miles de familias de Quintana Roo, contar con un empleo formal significa tener acceso a servicios médicos, prestaciones y mayor estabilidad económica. En el último año, el estado sumó más de 35 mil puestos de trabajo registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con un crecimiento superior al promedio nacional.
Las cifras correspondientes a septiembre de 2026 muestran que la entidad alcanzó 559 mil 871 empleos formales, lo que representa un incremento de 6.7% respecto al mismo mes de 2025.
El avance contrasta con el comportamiento nacional, donde el empleo registrado ante el Seguro Social aumentó 1.6% durante ese periodo. Esto significa que Quintana Roo creció a un ritmo más de cuatro veces superior al promedio del país.
Empleo formal crece más que en otros estados
De acuerdo con los datos difundidos este jueves por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, Quintana Roo encabezó el crecimiento del empleo formal entre cuatro entidades del sureste mexicano.

Tabasco registró un aumento de 5.1%, mientras Yucatán presentó una reducción de 0.4% y Campeche una caída de 6.3% en comparación con septiembre del año pasado.
La diferencia muestra un comportamiento desigual del mercado laboral regional, con entidades que incorporaron trabajadores al sistema de seguridad social y otras que registraron retrocesos.
El reto de llevar empleos a más municipios
Aunque las cifras muestran un avance, uno de los desafíos es ampliar las oportunidades laborales fuera de los principales destinos turísticos, donde se concentra buena parte de la actividad económica estatal.
Mara Lezama señaló que se busca fortalecer las inversiones y las actividades productivas para que el crecimiento alcance a las familias de todos los municipios.
En el panorama nacional, el IMSS contabilizó 22 millones 927 mil 276 puestos de trabajo al cierre de septiembre, con 355 mil 594 adicionales durante los últimos doce meses.
El aumento de registros constituye un indicador favorable para Quintana Roo, aunque las cifras por sí solas no permiten establecer si también mejoraron los salarios, la calidad del empleo o las condiciones laborales.




