Por Staff
Ciudad de México, a 22 de enero de 2026.— Un contingente de voluntarios y brigadistas mexicanos arribó a Chile para sumarse a las labores de combate y contención de los incendios forestales que desde hace cinco días afectan al centro-sur del país y han sido catalogados como una de las emergencias más graves de los últimos años.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, los incendios han dejado al menos 20 personas fallecidas, 272 personas lesionadas y más de 7,200 damnificados, principalmente en comunidades rurales y zonas periurbanas. Las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de que el número de víctimas aumente conforme avanzan las labores de remoción de escombros.
Las llamas han impactado al menos cuatro regiones del país: Biobío, Ñuble, La Araucanía y O’Higgins, siendo Biobío la zona más golpeada, con múltiples focos activos en comunas como Penco y Lirquén, donde se concentra el mayor número de víctimas y viviendas destruidas.
Daños materiales
Hasta el momento se reportan más de 38,000 hectáreas calcinadas y al menos 590 viviendas destruidas. Organizaciones civiles y autoridades estiman que las pérdidas económicas son millonarias, mientras que los planes iniciales de reconstrucción contemplan recursos por al menos 5,000 millones de pesos chilenos, sin que exista aún una cifra definitiva del daño total.
El apoyo de México incluye el envío de brigadistas especializados, personal técnico y voluntarios con experiencia en incendios forestales, además de equipo y herramientas para reforzar las tareas en campo, en coordinación con las autoridades chilenas y los cuerpos de emergencia locales.
Además de México, Argentina, Colombia, Brasil y España han confirmado el envío de ayuda a Chile, que incluye brigadistas, apoyo logístico, asistencia técnica y cooperación aérea, como parte de un esfuerzo internacional para contener el avance del fuego y apoyar a las comunidades afectadas.
Las autoridades chilenas han advertido que las altas temperaturas, los vientos y la baja humedad continúan dificultando las labores de extinción, por lo que la emergencia podría prolongarse en los próximos días, pese al refuerzo de personal y recursos nacionales e internacionales.
El gobierno chileno reiteró el llamado a la población a evitar acercarse a las zonas siniestradas, seguir las indicaciones de protección civil y colaborar mediante donaciones canalizadas por organismos oficiales, mientras los voluntarios mexicanos y de otros países continúan trabajando en primera línea para frenar la catástrofe.



