SPOKANE, Washington, 4 de agosto de 2026.— Más de 60 mil personas tuvieron que abandonar sus hogares ante el avance de tres grandes incendios forestales en Spokane y comunidades cercanas, en el estado de Washington, Estados Unidos. Los siniestros Old Trails, Fairview y Autumn Lane han recorrido zonas residenciales y quemado más de 10 mil acres, de acuerdo con los reportes difundidos este martes.
Entre 700 y 1,100 estructuras destruidas
Las primeras evaluaciones señalan que al menos 700 viviendas, comercios y otras construcciones quedaron destruidos, aunque imágenes aéreas indican que el balance final podría alcanzar las 1,100 estructuras. El comandante de incidentes Tom Clemo aclaró que el intervalo todavía es preliminar, pues los equipos necesitan revisar cada propiedad para establecer la magnitud precisa de las pérdidas.
Las llamas consumieron casas completas y dejaron en pie únicamente chimeneas, estructuras metálicas deformadas y muros ennegrecidos. En varios vecindarios, los residentes encontraron automóviles calcinados, techos colapsados, árboles quemados y montones de ceniza donde antes estaban sus pertenencias. Algunas familias observaron desde el lago Spokane cómo las viviendas ardían y se escuchaban explosiones mientras los bomberos trataban de salvarlas.
Una catástrofe sin precedente para Spokane
La alcaldesa Lisa Brown calificó la emergencia como el peor desastre natural en la historia de Spokane, mientras autoridades estatales advirtieron que la recuperación será prolongada. El gobernador de Washington, Bob Ferguson, declaró el estado de emergencia y solicitó apoyo federal ante la extensión del fuego, los daños materiales y la cantidad de habitantes desplazados.
Brigadistas intentan contener el fuego
Más de mil brigadistas y miembros de equipos de emergencia trabajaron para detener el avance de las llamas, proteger las comunidades amenazadas y revisar las zonas quemadas. Las autoridades preparaban el despliegue de refuerzos para elevar a más de 2 mil el número de efectivos, mientras los vientos fuertes, la baja humedad y la vegetación seca dificultaban las operaciones. Los incendios Old Trails y Fairview mostraban señales de estabilización, pero Autumn Lane continuaba creciendo.
Los incendios también provocaron cortes de electricidad, cierres de caminos y una extensa nube de humo que deterioró la calidad del aire en Washington y estados vecinos. Miles de residentes permanecen en refugios o con familiares, sin una fecha clara para regresar, mientras los equipos de evaluación buscan determinar cuántas casas pueden habitarse y cuántas deberán demolerse por los daños provocados por el fuego.




