Ciudad de México, a 27 de abril de 2026.- La cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026 también mira al cielo. De acuerdo con previsiones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y del Servicio Meteorológico Nacional, junio será un mes con lluvias relevantes en buena parte del país, justo cuando México será sede de partidos mundialistas en Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León.
Las tres plazas mundialistas mexicanas entran de lleno en la temporada de precipitaciones. En la Ciudad de México, junio forma parte del periodo habitual de lluvias que se extiende hasta otoño; en Guadalajara, Jalisco, las tormentas suelen intensificarse en estas fechas; mientras que Monterrey, Nuevo León, combina calor con chubascos y tormentas eléctricas aisladas.
Partidos podrían jugarse bajo lluvia
Con este panorama, existe una alta posibilidad de que algunos encuentros del Mundial 2026 en territorio mexicano se disputen bajo lluvia, especialmente en horarios vespertinos y nocturnos, cuando suelen incrementarse los núcleos de tormenta. Aunque los estadios cuentan con protocolos operativos, el clima puede influir en la velocidad del balón, estado de la cancha y estrategia de los equipos.
Especialistas deportivos consideran que selecciones acostumbradas a jugar en condiciones húmedas o con campos pesados podrían tener ventaja. La lluvia también suele modificar esquemas tácticos: más juego directo, menos posesión larga y mayor desgaste físico. Para porteros y defensas, el bote del balón se vuelve un factor clave.
Afición deberá prepararse
Para los aficionados que viajen a las sedes mexicanas, la recomendación será llevar impermeable, revisar pronósticos diarios y anticipar tiempos de traslado, ya que las lluvias intensas suelen generar tráfico y complicaciones urbanas, sobre todo en zonas metropolitanas como la capital del país y Monterrey.
México se alista para vivir otra Copa del Mundo histórica, pero junio apunta a convertirse en un jugador extra. Si se cumplen los pronósticos de Conagua, la postal del Mundial 2026 podría incluir tribunas llenas, pasión futbolera… y partidos bajo una intensa lluvia.




