Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 03 de septiembre de 2026.- Estados Unidos y México buscan golpear a las organizaciones criminales en uno de sus puntos más vulnerables: el dinero. El embajador estadounidense Ronald Johnson afirmó que la cooperación bilateral se enfoca en rastrear y desmantelar recursos ilícitos, redes financieras, facilitadores y actos de corrupción que permiten operar a los cárteles.
Durante la inauguración del Foro Internacional de Delitos Financieros CI-FIRST, el diplomático sostuvo que retirar los recursos económicos puede resultar más efectivo que concentrarse únicamente en el decomiso de drogas o armas, debido a que estos insumos pueden ser reemplazados. Sin financiamiento, explicó, las organizaciones criminales pierden capacidad para comprar fentanilo y precursores químicos, adquirir armas, reclutar integrantes y sostener otras actividades delictivas.
Cerrar paso a la corrupción
Johnson resumió la estrategia con una frase contundente: “Vamos tras lo que más les duele a los cárteles: su dinero”. El embajador señaló que el objetivo es seguir el rastro de las operaciones financieras para identificar cuentas, activos y personas que participan en las estructuras criminales. También advirtió que quienes intervienen en el movimiento de recursos ilícitos deberán responder ante la justicia.
El funcionario estadounidense destacó que el combate financiero representa una nueva etapa de la cooperación entre México y Estados Unidos, al considerar que las organizaciones criminales aprovechan las fronteras para ocultar y mover sus recursos. Por ello, dijo, ambos gobiernos buscan compartir información y conectar investigaciones que permitan llegar no solo a los operadores, sino a quienes facilitan y financian las redes criminales.
En México, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) reportó recientemente que entre octubre de 2024 y agosto de 2026 fueron inmovilizadas 24 mil 622 cuentas, con recursos por alrededor de 8 mil 670 millones de pesos. De ese universo, 7 mil 861 cuentas, equivalentes a 31.9 por ciento, estaban vinculadas con organizaciones criminales; además, la dependencia incorporó a 2 mil 395 personas a la Lista de Personas Bloqueadas.
Johnson insistió en que la estrategia debe alcanzar también a la corrupción, al considerar que esta facilita la operación de las organizaciones criminales, genera inseguridad y afecta la inversión.




