Por Staff:
CANANEA, SONORA, a 2 de septiembre de 2026.— Una intensa emergencia ambiental se activó en el territorio sonorense luego de que un tractocamión cisterna sufriera una volcadura y provocara la liberación masiva de sustancias químicas peligrosas. El incidente, registrado el pasado primero de septiembre alrededor de las 16:00 horas, dejó un saldo de aproximadamente 12 mil litros de ácido sulfúrico regados tanto sobre la carpeta asfáltica como en terrenos aledaños.
El percance vial sucedió específicamente en el kilómetro 97.5 de la vía que conecta las localidades de Ímuris y Cananea, a unos 15 kilómetros de distancia del municipio minero. De acuerdo con los peritajes preliminares, el conductor del transporte pesado perdió el control del vehículo momentos antes de que las cisternas terminaran volcadas a un costado del camino.
Afectación directa al entorno y control de la zona
Informes emitidos conjuntamente por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señalan que el corrosivo líquido impactó la vialidad y se extendió a lo largo de unos 200 metros lineales de suelo natural. Debido a las características geográficas del área, parte del material químico escurrió hacia sectores de difícil acceso, complicando las primeras labores de evaluación ecológica.
Como medida preventiva de seguridad, elementos de Protección Civil, corporaciones policíacas estatales y fuerzas federales ordenaron el cierre total de la circulación vehicular en el tramo afectado. Paralelamente, los equipos de emergencia comenzaron las tareas de trasvase del producto remanente y aplicaron capas de cal apagada con el propósito de neutralizar la acidez de la sustancia derramada sobre la tierra.
Origen del cargamento y planes de inspección oficial
El vehículo accidentado pertenece a la empresa Express Milac (Movimientos Industriales Logísticos de Alta Calidad). El itinerario de la pipa contemplaba trasladar el cargamento químico desde la planta de fundición situada en Nacozari, Sonora, con rumbo a las instalaciones de la mina Cobre del Mayo, ubicada en el municipio de Álamos.
Personal técnico de la Profepa acudió al perímetro para levantar el acta circunstanciada correspondiente. No obstante, las inspecciones oculares a fondo y los dictámenes definitivos sobre el impacto ambiental se realizarán una vez que las autoridades de rescate liberen por completo la zona de riesgo.
Sanciones y ruta de remediación ambiental
En cuanto las condiciones operativas lo permitan, los inspectores ambientales implementarán operativos rigurosos de vigilancia para constatar el estado real en el que quedó el ecosistema local. Dependiendo de los hallazgos científicos obtenidos en estas visitas de supervisión, la dependencia federal procederá a fincar las responsabilidades legales que amerite el caso e impondrá los protocolos obligatorios de saneamiento y remediación del terreno.




