Ciudad de México, a 3 de julio de 2026. Conectarse a una red wifi pública puede parecer una solución práctica cuando se está de viaje, pero también puede convertirse en un riesgo para la privacidad si no se toman precauciones. La Procuraduría Federal del Consumidor alertó que las redes disponibles en aeropuertos, hoteles, plazas, cafeterías o establecimientos comerciales deben usarse con cuidado, especialmente cuando son abiertas o no se sabe quién las administra.
La dependencia explicó que el internet es una herramienta clave durante los traslados, pues permite consultar direcciones, pedir transporte, confirmar reservaciones, compartir información del viaje o avisar que se llegó bien. Sin embargo, recordó que no todas las redes públicas tienen el mismo nivel de seguridad.
De acuerdo con la Profeco, una red pública es aquella disponible para múltiples usuarios. Las conexiones protegidas con contraseña suelen incorporar mecanismos de cifrado que añaden una capa de protección a los datos. En cambio, las redes abiertas requieren mayor precaución, ya que la información puede ser interceptada o la navegación podría ser redirigida a sitios fraudulentos.
Antes de conectarte, revisa la red
Profeco recomendó verificar primero quién ofrece el servicio. Si la red pertenece a un establecimiento o institución identificable, como un hotel, café, aeropuerto o gobierno, y además requiere contraseña, puede utilizarse con confianza básica para revisar mapas, enviar mensajes o hacer búsquedas rápidas.
También pidió observar si la red solicita datos innecesarios. Una conexión pública no debería pedir información bancaria, contraseñas, códigos PIN, datos de acceso a aplicaciones, correo electrónico o teléfono si no son indispensables para el servicio.
La dependencia llamó a conectarse con precaución cuando la red esté abierta, no tenga contraseña, tenga un nombre genérico o ambiguo, o no se sepa quién la administra. En esos casos, recomendó evitar el ingreso de datos sensibles, contraseñas o información financiera.
Profeco fue más enfática al pedir evitar redes duplicadas o sospechosas, por ejemplo, cuando aparecen nombres similares que aparentan ser oficiales. También recomendó buscar otra conexión si la red pide información inusual o si la navegación redirige constantemente a otros sitios web.
Estas son las recomendaciones
Para reducir riesgos, Profeco pidió verificar cuál es la red wifi oficial del lugar antes de conectarse, ya que algunas redes falsas pueden copiar nombres de negocios, aeropuertos o cafeterías para engañar a las personas usuarias y acceder a su información.
También recomendó evitar iniciar sesión en cuentas importantes desde redes públicas, sobre todo si se trata de correos, aplicaciones bancarias, plataformas de trabajo o servicios donde se manejen datos personales. La dependencia sugirió no ingresar contraseñas cuando la conexión no sea confiable.
Otra medida es no guardar contraseñas en el navegador. Aunque puede parecer práctico, esta acción puede aumentar el riesgo si el dispositivo o la conexión quedan expuestos. Además, Profeco pidió cerrar siempre la sesión de las cuentas utilizadas, en lugar de sólo cerrar la pestaña o salir de la aplicación.
La dependencia también recomendó no realizar compras ni compartir datos personales o financieros mientras se usa una red pública. Esto incluye información bancaria, números de tarjetas, claves de acceso o cualquier dato sensible.
En el caso de celulares, tabletas o computadoras, Profeco pidió desactivar la conexión automática a redes wifi, para evitar que los dispositivos se enlacen sin autorización a señales desconocidas o inseguras.
Respecto a las aplicaciones, la recomendación es descargarlas únicamente desde tiendas oficiales. Profeco pidió tener cuidado con apps que muestran nombres similares a los originales, tienen faltas de ortografía, pocas descargas, reseñas inconsistentes o solicitan permisos que no corresponden con su función, como acceso a contactos, cámara o micrófono.
Finalmente, la Procuraduría llamó a revisar que los sitios web comiencen con “https://” y muestren un candado cerrado en la barra del navegador. Si una página tiene una apariencia extraña, redirecciona constantemente o muestra ventanas emergentes, lo mejor es abandonarla y no ingresar información personal.




