CIUDAD DE MÉXICO, 8 de junio de 2026.- La ilusión mundialista ya se siente en todo el país. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia de abanderamiento de la Selección Mexicana de fútbol, un acto simbólico que reunió a jugadores, cuerpo técnico, directivos y autoridades deportivas para desear éxito al equipo que representará a México en la Copa del Mundo de 2026.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia ocurrió cuando el experimentado guardameta Guillermo “Memo” Ochoa recibió el Lábaro Patrio como abanderado del representativo nacional. El arquero, referente de varias generaciones de aficionados y protagonista de memorables actuaciones mundialistas, encabezó a sus compañeros durante el protocolo oficial.

Respaldo total a la Selección
Al evento asistieron directivos de la Selección Nacional, representantes de la Federación Mexicana de Futbol, autoridades deportivas y miembros del cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre, quienes acompañaron a los jugadores en una ceremonia que simbolizó el respaldo de todo un país antes del inicio de la máxima competencia del fútbol internacional.
Para millones de seguidores del Tricolor, el abanderamiento representa mucho más que un acto protocolario. Se trata del inicio de la recta final hacia un Mundial histórico que tendrá a México como una de sus sedes principales. La expectativa crece entre los aficionados, quienes confían en que esta generación pueda superar las actuaciones de torneos anteriores y convertirse en protagonista ante su gente.
El reto más importante está por comenzar
Con la bandera nacional en sus manos y el apoyo de la afición detrás de ellos, los seleccionados mexicanos afinan los últimos detalles para su debut mundialista. La ceremonia encabezada por Claudia Sheinbaum dejó claro que el país estará pendiente de cada paso del Tri en una Copa del Mundo que promete emociones, grandes desafíos y la oportunidad de escribir una nueva página en la historia del fútbol mexicano.




