Por Staff
CHETUMAL, Q. Roo., 12 de junio de 2026.— La historia de un mono saraguato que permanecía amarrado a un block dentro de una vivienda en Othón P. Blanco tuvo un giro favorable gracias a la intervención de la Profepa, que logró rescatar al ejemplar y trasladarlo a un sitio donde recibirá atención especializada.
El caso salió a la luz tras una denuncia ciudadana que alertó sobre las condiciones en las que vivía el primate. Al acudir al domicilio, inspectores federales encontraron al animal sujeto con una pechera, sin refugio adecuado y sin evidencia de contar con agua o alimento disponibles.
Aunque el propietario explicó que el mono había sido encontrado lesionado en una zona agrícola y llevado al lugar para recuperarse, las autoridades concluyeron que el entorno no garantizaba su bienestar ni cumplía con las disposiciones legales sobre protección de la vida silvestre.
Por ello, se determinó su aseguramiento y posterior traslado al Parque Zoológico Payo Obispo, donde especialistas analizarán su condición física y comportamiento para determinar si puede ser reintegrado a un entorno adecuado.

Llaman a proteger la fauna silvestre
La Profepa aprovechó el caso para recordar a la ciudadanía que los primates silvestres no deben mantenerse como mascotas ni permanecer fuera de su hábitat natural sin autorización.
Las autoridades señalaron que, ante la presencia de un mono herido o desorientado, lo correcto es notificar a las instancias correspondientes para activar los protocolos de atención y evitar riesgos tanto para los animales como para las personas.
El rescate del ejemplar también pone sobre la mesa la importancia de fortalecer la protección de las especies nativas del sureste mexicano, muchas de las cuales enfrentan amenazas derivadas de la pérdida de hábitat y la interacción humana.




