Por Staff
CIUDAD HO CHI MINH, Vietnam, a 16 de junio de 2026.- Un operativo policial considerado uno de los más importantes en la historia reciente de Vietnam permitió el rescate de más de 400 gatos que presuntamente eran transportados para abastecer el comercio ilegal de carne felina, una práctica que continúa generando preocupación entre organizaciones defensoras de los animales.
La intervención se realizó en Ciudad Ho Chi Minh, donde agentes de seguridad interceptaron un cargamento que transportaba cientos de felinos en condiciones precarias. Tras el decomiso, las autoridades iniciaron un proceso para identificar a los propietarios de los animales y brindar atención veterinaria a los sobrevivientes.
De acuerdo con la organización Humane World for Animals Vietnam, alrededor de 40 gatos ya fueron reclamados por familias que habían reportado el robo o desaparición de sus mascotas. Sin embargo, más de 260 felinos permanecen bajo resguardo policial mientras continúan las investigaciones judiciales.

Entre los animales rescatados se encontraban varias gatas embarazadas y crías que nacieron después del operativo. No obstante, algunos de los gatos no lograron sobrevivir debido al estrés, la desnutrición y las difíciles condiciones en las que eran transportados.
Operativo masivo revela cruel realidad
Representantes de la organización acudieron de emergencia para suministrar alimento, ventiladores y otros insumos destinados a mejorar las condiciones de los animales resguardados. Según los especialistas, muchos de los gatos mostraban signos evidentes de agotamiento físico y afectaciones emocionales derivadas de su cautiverio.
Phuong Pham, directora nacional de Humane World for Animals Vietnam, señaló que el caso evidencia la magnitud de una industria clandestina que cada mes involucra el robo, tráfico y sacrificio de miles de gatos en distintas regiones del país. La activista destacó que, en esta ocasión, cientos de animales lograron escapar de un destino que normalmente termina en mataderos o restaurantes.
El operativo también ha sido interpretado como una señal de cambio en la percepción social sobre el bienestar animal en Vietnam. Organizaciones civiles, voluntarios y autoridades han unido esfuerzos para promover mayores acciones contra el tráfico de mascotas, mientras continúan los trabajos para reunir a más gatos con sus familias y garantizar el cuidado de aquellos que siguen bajo custodia.




