Por Staff
PLAYA DEL CARMEN, QRoo., a 16 de julio de 2026.- Las profundidades del cenote Yaakun, en Playa del Carmen, resguardan uno de los hallazgos arqueológicos subacuáticos más relevantes de los últimos años. Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron los restos óseos de una posible mujer joven, bautizada como Yatzil, “persona amada” en lengua maya, junto con vasijas cerámicas que podrían corresponder al Periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.).
El descubrimiento dio origen al Proyecto de Investigación Cenote Yaakun, cuyo objetivo es preservar los contextos arqueológicos sumergidos y evitar su alteración o saqueo. La iniciativa surgió después de que, a finales de 2025, los custodios del cenote y un grupo de buzos técnicos alertaran al INAH sobre la presencia de posibles vestigios culturales en las profundidades del cuerpo de agua.
¿Qué encontraron?
Durante una primera temporada de exploración, el arqueólogo subacuático Gustavo García García realizó inmersiones entre 42 y 53 metros de profundidad, donde identificó dos áreas claramente diferenciadas: una con restos óseos humanos y otra con tres vasijas de uso doméstico, separadas por unos 30 metros. Los trabajos incluyeron levantamientos fotogramétricos que permitieron documentar con precisión la ubicación de cada elemento.
El análisis preliminar efectuado por el antropólogo físico Salvador Isab Estrada indica que los restos pertenecieron probablemente a una mujer de entre 18 y 25 años de edad. Entre los huesos identificados destacan fémures, tibias, húmeros, radios, parte de la pelvis y una mandíbula que aún conserva tres molares, elementos que en una siguiente etapa podrían aportar información genética mediante estudios de ADN.
Un sitio detenido en el tiempo
Los especialistas aclararon que, por el momento, no se realizaron excavaciones ni extracción de restos humanos. Únicamente fue recuperado un pequeño fragmento de cerámica para su análisis, mientras que el resto del contexto permanecerá in situ, debido a que las condiciones del agua han permitido una extraordinaria conservación del sitio durante siglos.
Como parte de las medidas de protección, el INAH instalará delimitaciones para impedir que visitantes o grupos de buceo alteren el área y promoverá la conservación del sitio con apoyo de los propietarios del terreno. Además, el cenote Yaakun será incorporado al Atlas Arqueológico de Cuevas y Cenotes de la Península de Yucatán, fortaleciendo las acciones para preservar uno de los nuevos tesoros del patrimonio subacuático de Quintana Roo.




