Por Staff
WASHINGTON, D.C., EU., a 19 de agosto de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una suspensión de tres días para la entrada en vigor de los aranceles de 50% previstos contra diversos productos canadienses, después de que ambos gobiernos alcanzaran un acuerdo de último momento para continuar las negociaciones comerciales.
Los nuevos gravámenes estaban programados para comenzar este miércoles y habrían afectado mercancías canadienses por alrededor de 20 mil millones de dólares, incluso algunos productos que cumplen con las reglas del T-MEC. Trump aseguró que el acuerdo permitirá seguir trabajando en una solución, aunque los detalles definitivos todavía deben ser documentados.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó que hubo avances importantes en las conversaciones con Washington, pero advirtió que todavía existen asuntos pendientes. Entre los temas de negociación se encuentran el acceso al mercado, las reglas para el sector automotriz, productos lácteos, bebidas alcohólicas y disposiciones relacionadas con comercio digital y seguridad económica.
¿Qué productos están bajo la mira?
La medida estadounidense había generado preocupación entre empresas y sectores productivos de ambos países. Los aranceles contemplaban productos como bebidas alcohólicas, lácteos, cemento, equipo de hockey y tableros de partículas, entre otros, aunque estaban excluidos sectores como energía y potasa.
Trump también dejó abierta la posibilidad de que el acuerdo incluya la reactivación del proyecto del oleoducto Keystone XL, una infraestructura que fue cancelada durante la administración del expresidente Joe Biden. La propuesta forma parte del contexto más amplio de las negociaciones entre Washington y Ottawa, que buscan reducir las tensiones comerciales entre dos de los principales socios económicos de América del Norte.
Con la suspensión temporal, Estados Unidos y Canadá ganaron tres días adicionales para cerrar los detalles del acuerdo y evitar que los nuevos aranceles entren en vigor. El alivio, sin embargo, es provisional: mientras no exista un pacto definitivo, empresarios y mercados seguirán atentos a las decisiones de Trump y a la respuesta del gobierno de Carney.




