Bogotá, Col., a 25 de agosto de 2026.- El presidente Abelardo de la Espriella ordenó una operación conjunta contra las organizaciones que presuntamente roban cada mes 123 mil 700 barriles de gasolina, diésel y nafta de la infraestructura de Ecopetrol. El volumen equivale aproximadamente a 19.7 millones de litros mensuales, según la conversión del barril petrolero a 158.98 litros.
Pérdidas millonarias para Colombia
La información divulgada por el mandatario indica que el combustible desaparece de un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior de Colombia. Las mayores pérdidas se registrarían en los departamentos de Cesar y Magdalena.
Si el saqueo mantiene el mismo ritmo, el país perdería alrededor de 1.5 millones de barriles al año, cerca de 236 millones de litros. El impacto económico superaría los 500 mil millones de pesos colombianos, recursos que afectan tanto a Ecopetrol como al patrimonio nacional.
Así operan las “caravanas de la muerte”
De la Espriella señaló que las bandas perforan los ductos, extraen el producto y después organizan las llamadas “caravanas de la muerte” para cargarlo, transportarlo y protegerlo. Estos convoyes podrían reunir hasta 600 vehículos, muchos de ellos con destino al Catatumbo, región fronteriza con Venezuela donde operan organizaciones armadas y existen amplias zonas de cultivos ilícitos.
El gobierno colombiano investiga si una parte del combustible robado termina como insumo para el procesamiento ilegal de cocaína. La indagatoria busca identificar a quienes financian las operaciones, perforan los ductos, almacenan el hidrocarburo, organizan su traslado, escoltan los vehículos, compran el producto y posteriormente lo comercializan.
Ordenan ofensiva contra las bandas
El presidente pidió al Ministerio de Defensa coordinar personalmente una ofensiva con las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, Ecopetrol y la Fiscalía. La estrategia contempla inteligencia, control territorial, capturas y extinción de dominio sobre vehículos, depósitos, predios y otros bienes empleados por las redes dedicadas al robo de combustibles en Colombia.




