Por Staff
OTTAWA, Canadá, a 25 de agosto de 2026.- El Gobierno de Canadá suspendió las negociaciones comerciales con Estados Unidos y anunció nuevos aranceles de represalia, luego de considerar que las condiciones planteadas por Washington exigían demasiado a su país y ofrecían poco a cambio.
El Ministerio de Finanzas canadiense informó que, ante la imposición estadounidense de un arancel de 50 por ciento sobre 27 mil 600 millones de dólares canadienses en productos nacionales, Ottawa aplicará medidas de respuesta “dólar por dólar y tasa por tasa”. Los nuevos gravámenes entrarán en vigor el 8 de septiembre.
Los aranceles de represalia, de 15, 25 y 50%, se aplicarán a productos incluidos en las medidas estadounidenses previstas en las secciones 338 y 232. Entre los sectores alcanzados se encuentran acero, lácteos, electrodomésticos, equipo agrícola, pulpa y papel y productos electrónicos.
Buscan proteger empleos y empresas
El ministro de Finanzas y de Ingresos Nacionales, François-Philippe Champagne, afirmó que Canadá decidió no aceptar un acuerdo que, desde su perspectiva, perjudicaría a sus trabajadores, empresas y sectores estratégicos. “Cuando Estados Unidos pidió demasiado y ofreció muy poco, elegimos defender a los canadienses”, señaló.
Además de las medidas comerciales, el gobierno canadiense anunció un paquete de 7 mil 500 millones de dólares canadienses para respaldar a trabajadores y empresas afectados por los aranceles estadounidenses. El programa se suma a los casi 25 mil millones de dólares canadienses que Ottawa asegura haber destinado previamente para enfrentar las tarifas de Estados Unidos.
El paquete contempla mil 500 millones adicionales para pequeñas y medianas empresas mediante la Iniciativa Regional de Respuesta Arancelaria; 500 millones en liquidez a través del programa Pivot to Grow del Banco de Desarrollo Empresarial de Canadá; y 2 mil millones para el nuevo Canada Strong Diversification Fund, destinado a proyectos de empresas afectadas por los aranceles.
A estas medidas se suman 3 mil 500 millones de dólares canadienses para apoyos de respuesta rápida dirigidos a trabajadores y empleadores, incluidos mecanismos temporales de seguro de desempleo, capacitación y un nuevo programa para retención y recapacitación laboral. Ottawa aseguró que continuará evaluando medidas adicionales para proteger a los sectores afectados y fortalecer la diversificación de la economía canadiense.




