Por Melisa Herrera
TULUM, QRoo, a 02 de octubre de 2026.- Tulum se vendió caro y ahora paga la cuenta. La especulación inmobiliaria le subió el precio al metro y, de paso, le fue diluyendo la identidad de pueblo de playa y selva que lo puso en el mapa.
El auge llegó con influencers, nómadas y preventas. La selva cedió a condominios, hoteles boutique y complejos de lujo. El municipio, creado en 2008 y Pueblo Mágico desde 2015, pasó de 28 mil 652 habitantes en 2010 a 57 mil 661 en 2026.
Más del 80 por ciento de los condominios de la fiebre pospandemia se colocó en preventa. Entre 2023 y 2025 el precio de esos departamentos cayó 47.6 por ciento. Quien compró en la cima se quedó con la resaca.

Hoy el inventario sobra, el turismo aflojó y el aeropuerto de Tulum arrastra caídas fuertes de pasajeros. La ocupación hotelera ha llegado a pisos bajos en temporada floja. El modelo, reconoce el propio plan municipal, no es sostenible ni está diversificado.
El encarecimiento no solo alejó al visitante, también empujó al local y cambió el paisaje. Lo que era un destino de identidad propia se llenó de torres que no siempre tenían quién las habitara.
La especulación ya hizo su agosto. Lo que queda es un Tulum más caro de construir, más barato de revender y todavía buscando cómo recuperar el rostro con el que se hizo famoso.



