Por Staff
SIBERIA, Rusia, a 05 de octubre de 2026.- Casi 200 personas fueron puestas bajo observación médica en Siberia después de la muerte de una investigadora de un instituto especializado en peste, un caso que ha generado preocupación internacional ante la posibilidad de un contagio por peste neumónica.
La fallecida fue identificada como Darya Shipilova, una técnica de 27 años que trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk. Murió el pasado 2 de octubre tras presentar un cuadro grave de neumonía y permanecer hospitalizada en la localidad de Shelekhov. Las autoridades rusas sostienen que se trató de una neumonía de origen desconocido y aseguran que no encontraron microorganismos relacionados con su actividad laboral.
Casi 200 personas, bajo vigilancia
Medios independientes reportan que 197 personas que tuvieron contacto con la investigadora fueron sometidas a pruebas y vigilancia médica, mientras varios hospitales de la región de Irkutsk fueron puestos en cuarentena. El gobernador regional aseguró que los contactos conocidos fueron identificados y examinados, mientras continúan las medidas epidemiológicas.
La preocupación aumentó después de que circulara la versión de que Shipilova habría sufrido un accidente en el laboratorio al romper un tubo que contenía Yersinia pestis, la bacteria que provoca la peste. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente y las autoridades rusas niegan que se haya registrado un accidente relacionado con la manipulación de patógenos en el instituto.
El caso también llegó a Washington. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó que el gobierno estadounidense está monitoreando la situación y evaluando su evolución. Aunque señaló que el episodio merece atención y seguimiento, consideró que, con la información disponible, no representa por ahora un motivo de alarma.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial de un brote de peste neumónica en la región. La enfermedad afecta principalmente los pulmones y puede transmitirse mediante partículas respiratorias; sin embargo, cuando se identifica y trata oportunamente con antibióticos, puede ser controlada. Mientras se esclarece la causa de la muerte, las autoridades mantienen vigilancia sobre los contactos de la investigadora.
Imagen: Magnific




