Por Staff
Ciudad de México, a 14 de enero de 2026.– Los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, y de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, sostuvieron este miércoles una reunión con el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, en la Casa Blanca para abordar las tensiones diplomáticas alrededor del futuro del territorio ártico. El encuentro, de alrededor de 50 minutos, se realizó en el contexto de la presión estadounidense por el control de Groenlandia, que ha generado preocupación en Copenhague y Nuuk.
Posición de Estados Unidos
En el encuentro, la delegación estadounidense encabezada por Vance y Rubio enfatizó la importancia del Ártico desde una perspectiva de seguridad global. Funcionarios de Washington han manifestado preocupación por la presencia estratégica de Rusia y China en la región y han subrayado que la isla es crucial para la defensa norteamericana y la infraestructura militar existente.
Aunque representantes de EU reafirmaron su interés en fortalecer la cooperación con Dinamarca y Groenlandia, no presentaron un plan concreto de adquisición, y el diálogo se centró más en explorar formas de colaboración dentro de los marcos existentes de seguridad y defensa.
Respuesta conjunta
Por su parte, el ministro danés Lars Løkke Rasmussen y la canciller groenlandesa Vivian Motzfeldt reiteraron que la soberanía de Groenlandia y el derecho de autodeterminación de su pueblo son pilares no negociables. Dinamarca calificó la conversación como “franca y constructiva”, pero reconoció que persisten “discrepancias fundamentales” con Estados Unidos respecto al control de la isla.
Motzfeldt reforzó la postura groenlandesa de mantener la isla dentro del Reino de Dinamarca, descartando cualquier cambio de estatus que implique pérdida de soberanía o integración política con Estados Unidos.
Aunque no se logró un consenso definitivo, las partes acordaron la creación de un grupo de trabajo de alto nivel entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia para analizar preocupaciones de seguridad en el Ártico sin traspasar las “líneas rojas” marcadas por los representantes daneses y groenlandeses. Este grupo se reunirá en las próximas semanas para explorar áreas de cooperación que respeten la integridad territorial y la autodeterminación de Groenlandia.
La reunión marca un paso diplomático importante en medio de un momento delicado para las relaciones transatlánticas. Aunque las posturas sobre la propiedad y el control de Groenlandia siguen distantes, el establecimiento de un grupo de trabajo trilateral abre una vía para mantener el diálogo y evitar una escalada mayor en un contexto marcado por la competencia geopolítica en el Ártico.



